El ruido del teléfono hace que me aleje del - ¡Gracias Diosito! - Me encaminó hacia el aparato para poder contestar. - ¿Bueno? -digo dándole la espalda a Tomas. - Hija- resuena la voz de Erick al otro lado de la línea sonrió al poder escucharlo. - Erick ¿porque llamas hasta ahora? - le reprocho, hace dos días que no se nada de él. - Lo siento, pero hasta ahora tuve tiempo con todo este lío que tenemos aquí- bufa exageradamente. - ¿Aún sigue el señor Fredick ahí? - pregunto echando un vistazo hacia donde está Noah donde un Tomas intenta hacerlo sonreír, pero este no se lo deja fácil. - Ese es el problema, quiere que le deje a cargo todo a él, según por qué André es su hijo, él tiene el derecho ahora de dirigir todo lo que es de él- dice enojado ya me lo imaginaba. - ¡Diablos! -

