ANDRÉ Veo a Dacota sufrir del dolor de las contracciones, mis nervios están de punta quisiera hacer algo para poder ayudarla, pero solo puedo sostener su mano a un lado de la camilla susurrándole que todo estará bien. Mis bebés nacerán de 8 meses aún les faltaba un mes para que nacieran, todo se complicó, no sé en qué momento todo esto se convirtió en una pesadilla. Cierro los ojos al recordar verla rodar por las escaleras, sangre salía de sus piernas ella gritaba del dolor y del miedo al perder a nuestros bebés, el golpe y el susto causo que ahora este así el parto se adelantó y todo por mi maldita culpa, no querría gritarle de esa manera juro por Dios que no quería, pero mis celos me cegaron y he aquí las consecuencias. - Por favor amor aguanta si, solo no te rindas- le susurró se

