3. Conociendo a su prometido.

4486 Palabras
La fiesta prosiguió, aunque Lucie no se divirtió mucho, no tardó en darse cuenta que cuando Connor jaló el pequeño hilo su vestido sufrió y se desgarró dejando un diminuto agujero, su único vestido habia sido dañado pero lo peor era lo que le provocó esa acción, se sintió como vagabunda incapaz de poder lucir como el resto de las mujeres de la fiesta y eso antes no le importaba pero ahora no era otra invitada más, ella era el centro de atención así que decidio que era mejor permanecer sentada y Connor no tuvo más remedio que acompañarla casi toda la velada a excepción de cuando debía atender a uno que otro asistente, pero a pesar de que se sintió realmente mal al ver los constantes intentos de Lucie de cubrir el daño además del semblante de incomodidad y tristeza, no tardó en exigirle que disimulara. - Quite esa cara......todos van a pensar que la estoy obligando a casarse conmigo, disimule y eviteme más vergüenzas- repuso muy serio y enérgico. - Es su culpa..... necesitaba humillarme de ese modo?- Connor la observó y sabía que después de todo ella tenía razón pero era un hombre que no sabía como disculparse, había aprendido a no hacerlo. Y aunque el resto de la noche intento mantener la conversación en un vano modo de conservar las apariencias, ella difícilmente le correspondia y los cuchicheos ya hacian eco de esa situación así que prefiero atender a sus invitados y dejar que Lucie conversara con los invitados que se acercaron y eso ayudó al estado de ánimo de la pelirroja hasta que finalmente la fiesta llegó a su fin y Lucie estaba más que lista para irse con su amiga, ambas chicas habían planearon fugarse en cuanto él estuviera distraído y el plan parecía que iba funcionar pues Connor prácticamente no les presto atención y aprovechando que ya la mayoría de los invitados se estaban retirando ambas se enfilaron directo a la salida del jardín. - Cariño- dijo Connor con fingido afecto, deteniendolas y sobresaltandolas así que no les quedó más remedio que sujetarse de las manos aún sin voltear- no es necesario que acompañes a tu amiga, ella ya conoce el camino- solo se apretaron un poco más las manos pues ya sabía quién era la persona que la invitó, era lo único que faltaba para estar más que jodidas..... seguramente Jojo sería despedida el lunes a primera hora, si es que no lo hacía antes. Jojo conocía perfectamente a su jefe y sabía que eso era claramente una orden y aunque no quisiera dejar a su amiga era mejor despedirse y desearle suerte con un fuerte abrazo y despues solo alejarse, Lucie solo la vió marchar con un simple gesto a modo de bendición. - Venga conmigo- dijó muy serio Connor y sin más emprendió el camino, unos pasos atras iba la joven con la cabeza agachada, lucía como un condenado a muerte y así entraron a la enorme mansión, sin duda era un lugar majestuoso y moderno, por todos lados era evidente el buen gusto de quien lo decoró al estilo minimalista. - Wow- expresó asombrada Lucie, Connor volteó a verla con curiosidad mientras ella giraba sobre su propio eje admirando el lugar- y por dónde llegó a cardiología?- preguntó sin pensar, porque si bien era un lugar muy bien decorado eso no le quitaba lo frío y carente de vida. - Subiendo las escaleras a mano derecha- respondió con burla una voz ajena- Señor, Señorita- una mujer mayor de unos 55 años hacia acto de presencia, vestida con su uniforme de servicio que consistia en un conjunto de saco y falda negra con camisa blanca, la mujer también estaba acompañada de cuatro jóvenes mas, formadas en fila y con las manos a la espalda, pero ellas usaban un vestido n***o con cuello y puños blancos, un pequeño cinturón con hebilla y por supuesto que no podía faltar el logo de la familia en el pecho, a lado izquierdo en ambos atuendos. - Señora Helen- respondió Connor con un gesto de cabeza. - El personal y yo queremos felicitarlos por su compromiso, esperamos que su unión este llena de felicidad y que la Señorita sea una bendición en su vida además de que sea una ama buena. - Ama?- preguntó estupefacta Lucie- saben que la esclavitud fue abolida cierto?- ese comentario hizo que Connor la viera con asombro, la Señora Helen con beneplácito y las otras mujeres se rieran. - Compostura, por favor- dijó la Señora Helen al resto del servicio- y cómo desea la Señorita que la llamemos? - Lucie, estará bien- y se acercó a saludar de mano a la mujer dejando aún más incrédulo no solo al mismísimo personal si no también al hombre, que claramente no estaba acostumbrado a este actuar ya que tan solo su última pareja, Selina, era muy clasista y por supuesto que ni siquiera hubiera cruzado palabra con el servicio. - Helen Smith, Señorita Lucie, soy el ama de llaves....ella es Maria, Jenifer, Amy y Sonia- Lucie saludó de mano a cada una de ellas mientras recibía una pequeña reverencia. - Mucho gusto y gracias a todas por sus palabras y su ayuda esta noche- Lucie volteó a ver a Connor con reproche pues simplemente no dijó o hizo nada, él entendió de inmediato lo que la joven quería y para sorpresa de todos actuó como un ser humano por primera vez. - Si, muchas..... gracias.....a todas....pueden retirarse- dijó casi roboticamente. - Fue un placer, Señor, Señorita, con permiso- el ama de llaves fue la primera en salir y detrás de ella una a una en fila las otras empleadas. Connor siguió su camino y Lucie atras de él, hasta llegar al despacho, no era para nada un caballero pues solo abrió la puerta y entró sin darle el paso a ella, y se fue a sentar a la silla detrás del escritorio girandose hacia la pared. Lucie ingresó en silencio y se sentó en el sofá, sin decir una palabra, supuso que él tendría mucho que decir pero solo guardó silencio, la joven no tenía idea de que hacer o decir y se empezó a cuestionar en qué lío se había metido, de haber sabido quién era jamás se le hubiera acercado pero dado que nunca lo había visto, que Jojo nunca le explicó nada de su aspecto y que no existía una sola foto en internet, lo cual se debía a que odiaba verse y gracias a eso cualquier fotografía que intentaba ser publicada desaparecía tan rápido como llegaba, no importaba en que medio lo hacía, los Tesley siempre compraban las imágenes, nunca imaginó realmente a quién estaba ayudando. Aunque francamente no era algo tan aterrador como lo había imaginado gracias a todas los rumores que escuchó y que nunca fueron confirmados por su amiga debido a que después de tres o cuatro intentos de obtener la información, descubrió que nada le serviría para corroborar las versiones, ella regularmente cambiaba la versión y llegó al punto que ya no sabía cual era la verdad por lo que Lucie dejó de intentar, si bien Jojo era algo boquifloja, en asuntos de trabajo siempre fue muy profesional y no revelaba nada aunque probablemente eso se debía al estricto contrato de confidencialidad que tuvo que firmar y a la cuantiosa suma de compensación que debería pagar en caso de incumplimiento. Y ahí seguía después de 45 minutos sentada en el sillón en absoluto silencio, Connor no decía nada aunque de vez en cuando emitía algún sonido no hubo más, solo eran dos extraños sentados en la biblioteca sin decir nada, Lucie creyó prudente terminar con esto de una vez, así que se levantó y caminó hasta el escritorio. - Lamento haberlo metido en este problema, si quiere puede decir que lo descubrí con otra y terminé el compromiso- dijó colocando el anillo en el escritorio. - Por qué diría algo así?, eso no sería muy bueno para usted- Connor giró su asiento rápidamente. - En realidad es bueno para ambos, de ese modo usted no queda como el abandonado y si como un don juan, algo bueno para ustedes los hombre y yo..... - Usted recibiría la lastima de la gente. - No, la comprensión de la gente, ellos se sentirán mal por mi y me consolaran haciéndome pensar que usted no me merecía......como ve ambos ganamos- Lucie sonrió ligeramente y encamino sus pasos a la salida. - Espere- habló Connor muy serio, ella solo volteó a verlo y extrañamente no lo hacía con repulsión o intriga por las marcas en su rostro y no estaba acostumbrado a eso- primero que nada no quise dañar su vestido y mucho menos hacerla sentir incómoda y segundo........esto debe continuar. - Qué?!- gritó la chica apresurandose al escritorio. - Lo que oyó, no vamos a romper el compromiso. - Pep....pep....pep.... pero, no pretenderá que nos casemos o sí? - Por supuesto que no, no se preocupe, no la obligaría a pasar el resto de su vida conmigo- respondió molesto por la actitud de Lucie, al parecer lo toleraba pero la idea de compartir su vida con alguien como él la aterraba, era igual a todas, pensó Connor. - Ahhhh ok, creí que de verdad quería que nos casaramos. - No se asusté......solo la usaré. - Disculpe?!- preguntó un tanto molesta por la forma en que ese hombre habló. - Como oyó. - No sé que estará pensando o quién cree que soy pero le aseguro algo, no voy a permitir que me use y al rato me deseche como un objeto el cual ya no le sirve, y si usted no tiene interes en acabar con esto yo lo haré pero no dejaré que me humille- sentenció muy firme y se dirigió a la salida. - Entonces dígale a su amiga que puede ir buscando otro empleo- Lucie volteó a verlo pero ahora sí se veía molesta, quería gritarle y golpearlo pero Jojo se portó tan bien con ella que era incapaz de ocasionarle un problema. - Es usted un.....- guardo silencio, no se rebajaría al nivel de ese hombre- y qué pretende?- Connor sonrió maliciosamente y eso le erizó la piel a la joven, estaba asustada pero trataba de controlarse. - Verá, yo necesito que siga siendo mi prometida por un tiempo, como comprenderá no tengo interes en pasar por otra humillación y ya que usted se ofreció tan voluntariamente a ayudarme seguiremos con esta historia, desde luego no voy a casarme con alguien como usted- dijó señalandola despectivamente de arriba a abajo con el dedo, Lucie solo permaneció impasible aunque su rostro reflejaba molestia- pero la ruptura no será tan rápida, todos sospecharan, así que empezaremos los planes como cualquier pareja enamorada pero provocaremos las condiciones necesarias para la ruptura. - Aja.....y cómo pretende que eso ocurra? - Bueno, ya que usted es una mujer de clase tan inferior tendrá que actuar como una aprovechada, caza fortunas. - Desde luego que no!- gritó furiosa- usted solo busca salir bien librado y dejarme en mal con la gente..... - No veo cuál es el problema?, es algo plausible....de hecho ya lo creen asi que.....- abrió los brazos de lo más tranquilo pero eso solo la hizo enojar más, sin embargo había aprendido algo sobre Connor en estas pocas horas y eso era lo mucho que le importaban las burlas. - Entonces, su plan es hacerle creer a la gente que yo me aproveché de usted?- Connor asintió con una sonrisa burlona- ya veo, y que solo buscaba su dinero y usted nunca se dió cuenta de mis verdades intenciones no es así?....- él entendió perfectamente lo que eso implicaba y su sonrisa desapareció ahora era ella la que lo veía con arrogancia. Connor comprendió que ese plan era absurdo y muy perjudicial para él, no tenía el más mínimo interes en ser el hazmerreír de la gente otra vez, por lo que debía buscar un nuevo enfoque para que esto pudiera acabar sin perjudicarlo mucho, efectivamente seguia pensando solo en él, en cambio ella si consideraba la mejor opción para que ninguno saliera muy lastimado de este compromiso. - Por qué no consideramos otras opciones antes de decidir? - Y qué sugiere?- cuestionó él. - Qué le parece hacerles creer que esta es una inminente ruptura debido a como dicen los famosos " incompatibilidad de carácter" - Cómo pretende que lo hagamos? - Pues vera......podemos actuar como unos psicópatas, yo por ejemplo seré una noviedzilla obsesionada con cada detalle de la boda a tal punto de parecer casi intolerable y usted sera el típico novio indiferente y poco cooperativo que prioriza todo menos a su novia así la gente comenzará a ver que esto es un inminente fracaso y que solo es cuestión de tiempo. - No parece una mala idea.....tal vez pueda funcionar. - Va a funcionar créame, es imposible que no surta efecto. Connor la observó con algo de curiosidad y duda, tal vez esa idea no era tan mala después de todo, y nadie quedaba como el villano ambos serían responsables pero tenía que asegurarse que ella cumpliera con su parte del trato, aún no la conocía y no podía fiarse de que no actuara a sus espaldas. - Esta bien- dijó después de un largo silencio- será como usted dice pero todo quedará asentado en un contrato legal. - A caso desconfía de mi? - No la conozco, no puedo fiarme de usted......y creer en su palabra ciegamente. - Entonces estará de acuerdo en que yo también traiga a un abogado, los hombres como usted suelen ser..... algo traicioneros. - Hombres como yo?- preguntó mortalmente serio y esa mirada de furia aparecía de nuevo. - Si, hombres poderosos- repuso muy seria. - De acuerdo, el lunes a primera hora puede llevar a su abogado a la empresa, si es que lo tiene, vamos a revisar los detalles del contrato. - Perfecto.....ahora si me disculpa ya es algo tarde, con permiso- Lucie hacia otra vez el intento de irse y otra vez fue detenida. - Espere!- repuso Connor un tanto impaciente- no cree que hay otros asuntos que resolver? - Qué más tenemos que resolver?, el lunes seguro los abogados se encargarán, no sé que otra cosa puede faltar?- Connor se levantó y caminó hacia ella, parándose enfrente, ahora que lo tenia tan cerca Lucie podía ver lo imponente que era realmente y no de un modo malo. - Estamos comprometidos y necesitamos al menos saber algunos detalles de la vida de la otra persona, si no, hay gente que podría sospechar- Lucie ladeó la cabeza, él tenía razón al respecto, por supuesto que Jojo lo sabía, era su mejor amiga y francamente esperaba terminar con esto antes de que su familia interviniera pero lo que no sabía era que tantas personas se verían implicadas en esto de parte de Connor y en ese frente debían tener cuidado. - Bien que quiere saber?- preguntó mientras se sentaba en el sillón y se quitaba los zapatos, Connor no dejaba de admirarse con la actitud tan desparpajada de la pelirroja. - Primero que nada.....su edad.....a qué se dedica...... dónde vive......donde ha trabajado. - Esto es una entrevista de trabajo?- cuestionó divertida. - Bien entonces, solo hablé, cuénteme lo que quiera- Connor se sentó de nuevo en su silla dándole la espalda. - Perfecto..... entonces.....veamos.....me llamó Lucie, tengo 26 años, soy la menor de una familia de 2 hijos, tengo un hermano mayor ya casado y con tres hermosos hijos, mis padres aún viven en en pequeño poblado cercano, tienen un rancho ganadero nada especial pero si algo importante, ambos estan ya pensionados, estudié la carrera de Diseño Interior, estoy desempleada actualmente y vivo con mi amiga Jojo, pero eso ya lo sabe, me encantan los perros, habló frances gracias a mi abuela materna, mi comida favorita son los ravioles o básicamente toda la comida italiana, soy signo acuario, aunque eso no es importante, mmmmmm y creo que es lo básico....- Connor quedó sorprendido con la facilidad con que ella habló de su vida y eso era algo que no podía hacer él, se convirtió en un hombre extremadamente hermético y celoso de su vida y ahora tenía que exponerla frente a una completa extraña- es su turno. - Qué quiere saber?- Lucie notó el tono de incomodidad y comprendió que debia ser cautelosa, no quería hacerlo sentir mal. - Para empezar su edad? - 34 años. - Su familia? - Mis padres y mi abuela viven en Italia. - Hermanos? - Eso no es relevante, qué otra cosa quiere saber?- preguntó para no responder, y ella decidió no insistir al escuchar como su tono se volvió melancólico. - Cuántos abuelos tiene? - Solo una abuela ya, la paterna. - Habla italiano? - Habló 5 idiomas, italiano, chino, portugués, español y árabe. - Wow....eso es impresionante, qué más estudió? - Soy Licenciado en Finanzas y tengo un master en finanzas e inversiones. - Sorprendente......y supongo que vive aquí. - En realidad no, esta casa es de la familia pero yo vivo en mi departamento en el centro de la ciudad. - Y quién vive aquí? - Solo el servicio. - Que gran desperdicio......- Connor sonrió por lo sincera que resultó ser la chica- cuál es su comida favorita? - No tengo. - No tiene?, en serio?.....eso es imposible, todos tenemos una- él no quería responder, siempre le pareció algo infantil su gusto por el pastel de chocolate. - Yo no. - Que raro.....gatos o perros? - Ninguno, representan mucho trabajo y tiempo desperdiciado. - Por qué no me sorprende?- susurro, sin embargo si alcanzo a escucharla pero no comentó nada- y....y....y..... cómo se hizo....bueno..... cómo ocurrió?- Connor giró para verla, ella hacia un gesto con la mano frente a su cara pero al ver su semblante este reveló que estaba verdaderamente molesto, aunque probablemente ese era ya su semblante normal, pensó Lucie. - Eso no le importa!- le gritó. - No cree que es algo que una prometida debería saber?!- ella no se amedrentó por su actitud pero si se sintió mal por hacer esa pregunta sin embargo era algo que debía saber. Connor se paró de su asiento y caminó furioso por el lugar, entendía que Lucie tenía razón, después de todo, era lo primero que sus ex novias y la gente en general siempre le preguntaban; tenía que enfrentar este tema pero eso no quitaba lo doloroso que era. Por su parte la pelirroja guardo silencio observando al inquieto acompañante, sabía que su estado anímico era fluctuante y que tal vez no estaba preparado para eso y se reprochó a si misma, era cierto que ese hombre no era precisamente un dulce pero no merecía tampoco ponerlo así, pensando en eso tomó la decisión de levantarse y agarrarlo de la mano, Connor se sobresalto observándola y a su calida sonrisa detenidamente. - No tiene que decirlo si no quiere......diremos que nunca le pregunté al respecto. - Eso sería algo difícil de creer, es lo primero que todos preguntan- dijó con tristeza. - Deberán creerlo tarde o temprano..... descuide- Connor se relajó un poco y fue ahí que Lucie lo abrazó impulsivamente dejándolo petrificado, él no correspondió no sabía como hacerlo sin el miedo de ser rechazado o peor aún, dar asco. - Estas muestras de afecto no son necesarias, debe entender que esto es meramente un trato.....le agradecería que no volviera a hacerlo- Connor sujeto los brazos de la joven y la alejó tajante, odiaba las burlas pero odiaba aún más la lastima. - Lo lamento, suelo ser un poco..... - Un poco entrometida?- la interrumpió, la joven suspiro profundo, esta era la dulce personalidad que tendría que soportar en los siguientes meses y todo por ser buena samaritana, algo que este hombre había olvidado agradecer, lo único que le quedaba era armarse de paciencia, tolerancia y rogar que acabará lo más pronto posible, y vaya que estaba decidida a que así fuera. - Si usted lo dice.....si ya no tiene más que decir, me retiro.....que pase buenas noches. - No se puede ir. - En serio y ahora por qué?- preguntó fastidiada. - Estamos comprometidos y si mi novia me deja solo esta noche no se vería bien. - Pretende que me quedé a dormir aqui? - Si..... tiene algún problema? - Importa? - Bien, hora de ir a dormir. Lucie lo siguió unos cuántos pasos atras, quería golpear al molesto hombre ahora entendía perfectamente a que se debía su lindo apodo, definitivamente la persona que se lo puso merecía un premio al mejor apodo de la historia, y lo único que pudo hacer fueron unas muecas y gestos de golpes en la cabeza, tendría que conformarse con eso, al menos por ahora. Subieron las escaleras y recorrieron un elegante pasillo, rodeado de esculturas y cuadros, definitivamente se había equivocado este no era un hospital más bien parecía un muy, muy, muy aburrido museo, lo que le provocó un hondo bostezo. Connor la observó pero ya estaba demasiado molesta como para fingir que le apenaba, así que le sostuvo la mirada de forma muy amenazante, la pelirroja no parecía muy amigable en este momento, si bien lucia como una muñeca era mejor no averiguar que tan peligrosa era realmente, esta noche lo dejaría pasar. Finalmente llegaron a la recámara y este era un sitio aún más triste que la casa en si, parecía estar deshabitado y con lo estrictamente necesario. - Puede dormir en aquel sofá- dijo Connor muy serio. - Por supuesto, no esperaba menos de usted- a Lucie le quedo claro que este hombre era todo menos un caballero- y sería tan amable de prestarme una cobija y tal vez algo para dormir. - No tengo ropa de mujer. - No quiero una pijama de mujer, solo una playera, con eso me bastara......como verá, no traje mi equipaje para compromisos sorpresas- respondió mostrándole su pequeña bolsa de mano. - Eso debió pensar antes de comprometerse con un completo extraño..... - Gracias!!!- dijó sarcásticamente- es lo que debería estar diciendo, sino fuera por mí, usted estaría siendo el tema de conversación. - No le pedí que me ayudara, no necesito su lástima- de nuevo se ponía a la defensiva. - Lástima?....cree que por eso lo ayudé?, no Señor Tesley, esta muy confundido, lo ayudé por empatía, un término desconocido para usted, porque ha de saber que no todas las personas son malas, pero eso ya no importa, no se preocupe.....me las arreglaré. Luce no dijó más y se fue directo al enorme sillón junto a la ventana, se veía bastante cómodo y para ella no eran un inconveniente esas condiciones, había pasado por peores momentos además no pensaba darle el gusto a ese hombre. Acomodó un par de cojines a modo de almohada y tomó una pequeña frazada que estaba a los pies de la cama y la puso sobre su "cama", sacó de su bolsa una liga para el cabello y lo sujeto en un pequeño moño, se desabrochó el vestido del costado, no era el mejor atuendo para dormir pero solo era una noche; mientras Connor no perdía de vista ni un solo detalle de lo que hacía la mujer y cuando ella estaba por acostarse y en un ataque de bondad decidió ayudarla. - Espere.....- dijó serio. - Ahora..... qué?- preguntó fastidiada, ya había pasado suficiente tiempo con ese hombre como para que ni siquiera la dejará dormir tranquila. - Venga conmigo- Lucie rodó los ojos pero era mejor acabar con esto rápido así que lo siguió esperando para ver que cosa se le cruzaba por la mente a este inestable. Connor ingresó a otro cuarto dentro de la misma habitación, era un enorme vestidor perfectamente equipado, y si de por si la recámara era ya ridículamente grande junto con este cuarto aquello ya resultaba obscenamente exagerado para una sola persona y eso que aún no había visto el baño. - Wow- parecía su palabra favorita últimamente- mi departamento cabe en esta recámara y todavía sobra espacio. - No lo dudo- contestó Connor provocando que la chica solo le torciera la boca. - Esté es un amplio vestidor.....pero por qué solo usa la mitad?- efectivamente la ropa del hombre ocupaba poco menos de la mitad de aquel lugar. - No le han dicho que es bastante curiosa?- preguntó Connor. - Disculpe- Lucie no dijó más y solo caminó por el cuarto observando los majestuosos detalles como los hermosos estantes de roble canadiense color chocolate, ella sabía de eso y por supuesto estaba consciente de lo costoso que era solo el vestidor- mi sueño siempre ha sido diseñar un lugar como esta casa.....- dijó tiernamente acariciando uno de las zapateras vacías. - Sabe que los dueños de este tipo de casas solo contratan a los mejores, cierto?- preguntó mientras sostenía la playera que le prestaría, por lo que lla se giró de nuevo hacia él. - Cómo sabe que no soy buena en mi trabajo? - Porque no tiene trabajo, simple- respondió serio. - Usted no sabe nada de mi- le arrebato la playera y salió del vestidor furiosa, ese hombre no tenía idea de quien era, como para aseverar tal cosa, podía permitirle casi cualquier cosa pero que alguien volviera a dudar de su capacidad, no lo aceptaría otra vez. Lucie buscó el baño y se metió a cambiar, iba murmurando muchos improperios contra ese hombre, no sabía cómo fue capaz de ayudar a alguien así de grosero, pero desgraciadamente no había marcha atrás y no por falta de ganas sino porque era una mujer de palabra y cumpliría con su parte del trato. Por su parte, Connor se cambió en el vestidor y salió directo a la cama pasando enfrente de la puerta del baño que estaba entreabierta, la chica había olvidado cerrarla bien a causa de su mal humor, y quedó paralizado al ver parte de la delicada y suave silueta de Lucie, ella había descendido su vestido y eso le proporciono una excelente, aunque algo escasa, vista de su cuerpo, sin duda era una mujer hermosa, al menos físicamente. Y a pesar de quedar fascinado con esa sensual visión sabía que no debía estar ahí aunque quisiera y se reprendio mentalmente por eso, estaba mal espiarla, así que sin más opción se fue a su cama con una mezcla de sentimientos, por un lado se sentía triste y molesto porque sin importar nada él no podría tener a una mujer como ella a su lado, su aspecto le había negado esa posibilidad, y por otro lado, ahora sentía un enorme deseo por Lucie y no se iba a negar a si mismo que si la posibilidad de tener sexo con ella se presentaba no la tomaría aunque solo fuera una noche, poseer su cuerpo sería un desahogo para un hombre como él.
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