El monitor comenzó a marcar un número y en poco tiempo atendió un hombre de mediana edad….
El tipo habló en un lenguaje que no entendí para nada, entonces un sujeto que se encontraba detrás de él se marchó.
—Hola, Laia, cuánto tiempo sin ver tu hermoso pero frío rostro.
—Ahorrémonos las cortesías, sabes para qué hable.
—Eso es lo que me encanta de ti, siempre vas directo al grano.
—Tanto tu tiempo como el mío valen mucho y lo sabes…. El entierro es mañana a las 10 a. m. y quiero los clones a las 7 a. m. en la funeraria.
—Vaya que eres exigente, pero bueno, será a la hora que desees dama de negro
—Muy bien, fue un gusto hacer tratos contigo nuevamente
Mitch colgó, y entonces Laia se levantó de donde estaba y me miró fijamente.
—Ven conmigo.
Después de decir esto, comenzó a caminar y la seguí
—Te mostraré tu habitación. —Ella me llevó a la planta de arriba, entonces entró a un cuarto que se encontraba junto al del fondo. —Aquí es, entra.
Yo entre entonces me encontré con un cuarto en blanco. Es increíble dado que casi todo es n***o aquí.
—La habitación es blanca, ya que es de huéspedes. No puedes remodelar, nada, tiene que quedar así. Ahora ven, te mostraré el closet.
Yo entré entonces me encontré con un closet de pura madera y todo impecablemente limpio.
—Este es un lado del closet, el otro no lo ocuparás, así que déjalo así.
—¿Qué dices?
—Cada rincón de esta casa tiene una arma, solo que están ocultas. Muy bien, créeme que no hay lugar más seguro que la mansión de la dama de n***o.
—Pero esto no aparenta nada del otro mundo.
—Esa es la idea, por eso pagué una fortuna en esta mansión… Abre la primera gaveta y toca el interruptor que está debajo de ella.
Yo lo hice, entonces pude tocar un botón muy delgado y cuando lo hice, el closet completo se dio la vuelta y salieron armas con distintos calibres. Incluso había un lanzamisiles, además de granadas de mano.
—¿Sabes disparar?
—Para nada. En mi casa no habían armas porque mamá les tenía horror.
—Eso es lo que ellos te hicieron creer, ya te lo dije, ahora te enfrentarás a la otra vida que tus padres quisieron ocultar.
Perspectiva de Laia.
Me fui a la planta baja y dejé a Sam en su cuarto para qué se acomodara. Al llegar, Hank todavía se encontraba ahí.
—Puedes retirarte, si necesito tu ayuda, yo me encargaré de hacértelo saber.
—Mañana pasaremos por ustedes para ir a ambos funerales.
—¿Cómo que ambos funerales?
—Vete Hank yo me encargaré de explicarle y no es necesario que pasen por nosotros, yo iré en mi carro junto con Sam. —Hank se marchó y yo miré a Sam —Vamos a la cocina.
Le dije esto y se fue detrás de mí. Al llegar, abrí el refrigerador para tomar jugo.
—¿Quieres un poco?
Él asintió, entonces yo me acerqué y le serví en un vaso, jalé una silla e hice mi cabeza hacia atrás una vez que estuve sentada.
—Escúchame Sam las cosas son así, mañana habrá dos funerales uno de ellos será donde enterremos a tus padres los asistentes serán bastante especiales y exclusivos, en cambio, con el otro asistirán los amigos que los difuntos tenían, sin embargo, en el último se trataran de clones idénticos a Kathy y Edward son elaborados por Mitch quien es el encargado desde años atrás que hace este trabajo.
—¿Por qué se hacen este tipo de cosas, Laia?
—Mira, los entierros dobles se hacen con el propósito de que puedan llegar apartes, además de que en ocasiones los cuerpos quedaron irreconocibles o simplemente no quedan, pero las personas normales no saben nada de esto y hacemos esos clones idénticos al difunto para guardar las apariencias.
—Comprendo, ¿Entonces el entierro verdadero es a las 3 de la tarde?
—Exacto, tus padres fueron quienes implementaron esto por ese motivo y otro.
—¿De qué hablas con otro motivo?
—Los cuerpos de algunos miembros son valiosos, por así decirlo, contienen información aun estando muertos como ADN, huellas, etc. Entonces se les hace una bóveda especial en donde solamente las personas de confianza saben dónde está localizada, ya que se entierran en un mausoleo subterráneo…. Te entregarán una llave para acceder a donde estarán tus padres y la tendrás que cuidar con tu vida.
—Comprendo… Iré a dormir hoy, fue un día muy cansado.
—Muy bien, hasta mañana.
Supongo que es necesario ir a dormir…. Tomé a Kiries para ir a mi cuarto y cuando estuve ahí simplemente me lancé a la cama…. Me parece increíble que alguien tocara a Edward y Kathy, pero definitivamente esas o esa persona se arrepentirían de haber hecho lo que hizo o hicieron…
Era de madrugada cuando escuché ruidos y mi querida gata me los confirmó erizando su cola definitivamente, solo una persona loca entraría a mi casa. Fui al closet y apreté el interruptor que estaba en el mismo lugar que el del cuarto de Sam.
Mi arsenal salió sin problema, entonces tomé dos pistolas y luego abrí el bolso donde tenía mis katanas. Fui silenciosamente hasta el cuarto de Sam para despertarlo
—¿Qué ocurre?
Se despertó exaltado, entonces yo coloqué mi mano en su boca
—Shhh no hables fuerte, hay alguien en la casa —dije murmurando mientras colocaba mi dedo en mis labios —. Quiero que te encierres en el closet. A la par del botón que apretaste, hoy, más temprano, se encuentra otro. Tócalo y el suelo se va a mover, entra ahí sin moverte, créeme que estarás a salvo.
—¿Quién entró en la casa?
—Ni idea, pero lo averiguaré…. Se arrepentirán de haber entrado a mi mansión; solamente unos dementes lo harían.
—¿Quiere decir que es un grupo?
—Ellos nunca vienen solos para enfrentarse a mí, siempre son de 20 a 30 hombres altamente armados. Ahora ve y quédate en el subterráneo, ahí estarás a salvo, no se te ocurra salir hasta que yo llegue.
Sam entró al closet y apretó el otro botón, entonces el suelo se movió, luego el bajo…. Salí del cuarto para acabar con esto e irme a dormir de una vez por todas….
Miré a varios sujetos haciéndose señas…. Al encender el interruptor, ellos se sorprendieron muchísimo.
—Bienvenidos a la casa de la dama de n***o. Lárguense mientras soy amable.
Ellos se pusieron a reír, entonces se vinieron encima de mí…. Saqué mis katanas y destrocé sus pistolas junto con la mitad de sus cuerpos.
—Demonios, esto va a dejar manchas si no me apresuro.
Uno a uno los fui exterminando, pero cuando iba a terminar con el último me disparó con una pistola eléctrica…. Hice que me quedé tendida en el suelo, retorciéndome de dolor…. Imagine que se acercaría a mí para patearme y así fue justo en el momento en que estaba levantando su pie para hacerlo. Tomé mi katana y le corté la pierna completa.
—¿Acaso pensaste que una simple pistola eléctrica me dejaría tendida? Por favor, no me hagas reír que no quiero hacerme pis. —Coloque un torniquete para que no muriera desangrado, entonces lo sujeté de su camisa. —¿Quién te envió?