Las tácticas despiadadas de Randall continuaron, empujando implacablemente a la empresa de la familia Barwick al borde del colapso. Una vez fue un negocio respetado y muy buscado. Pero ahora la empresa luchaba por encontrar inversores mientras enfrentaba la ruina financiera. Camron, recién dado de alta del hospital, se vio obligado a vender varias propiedades solo para recaudar fondos y mantener a flote la empresa. Serena buscó trabajo por toda la ciudad para ayudar a aliviar la carga financiera de su familia. Surgió una oportunidad cuando alguien se acercó interesado en contratarla como médico privado. El salario ofrecido era tentador, y la invitaron a una entrevista en una residencia privada. Al llegar a la villa, Serena no sospechó nada al principio. Mientras subía las escaleras, se e

