Serena no esperaba verlos y se quedó congelada por un momento. Joselyn, por otro lado, entró directamente, señalando a Serena con una expresión indignada en su rostro. —Tío Denzel, ¿por qué está aquí esa mujer sin vergüenza? —cuestionó Joselyn. —¿Mujer sin vergüenza? —Denzel se sentó con calma en el sofá, su tono era ligero pero autoritario. —Ella se comporta sin vergüenza —respondió Joselyn. —¿Es apropiado señalar con el dedo y maldecir a las personas? ¿Así te criaron tus padres? —preguntó Denzel. —Tío Denzel —balbuceó Joselyn. —Esta es mi casa, y tengo derecho a decidir quién puede entrar. Incluso tu padre no tiene voz en lo que hago en mi propia casa —afirmó Denzel con un aire de autoridad. Cuando daba lecciones a la gente, emanaba majestuosidad. Joselyn parecía demasiado intim

