Debe conocer a nuestro bebé

1934 Palabras

Al día siguiente, cuando llego a mi piso, una sensación de incomodidad que no logró explicar me invade, pero como es seguro que tenga bastante trabajo atrasado, por lo que sucedió ayer, ignoro mi instinto y me encamino a mi escritorio. Por estar acariciando mi barriguita no me doy cuenta de que hay alguien esperando por mí, hasta que levanto la mirada y lanzo un chillido que resuena por el piso. —¡¿Qué hace ahí?! —me quejo, cuando veo a mi jefe con una expresión nada amigable en su rostro. —Esperándola, ¿no es obvio? —¿Por qué? Estoy en buen tiempo —contraataco mirando mi reloj. —Quiero que se ponga al corriente con todo su trabajo, ayer por irse con Marcello dejó botado lo que tenía por realizar. —Le estaba ayudando —me defiendo, mirándolo con rencor. —¿Y en qué lo ayudó? —E-en m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR