Ethan y Maleny se quedaron conversando un rato —Oye —Dime —respondió Ethan —¿Desde cuándo hay tanta complicidad entre tú y mi madre? —¿Complicidad? —Aja —Ja, ja, ja solo le agrado es todo, no soy tan desagradable al parecer —A simple vista —soltó burlona —¿Me estás diciendo desagradable? —preguntó indignado —Yo no dije eso ja, ja, ja —Claro que lo hiciste —dijo halándole una de sus mejillas —¡Auch! Que malo eres —se quejó —Te lo mereces por hablar de mi —¿Ves? Si tengo la razón —No —Sí —No —Sí —NO —Sí —Que no —Que si —No —Sí —Sí —NO —Ja, ja, ja perdiste, no lo soy —Maleny le dio unos golpecitos en el libro —Malo —refunfuño cruzándose de brazos —Pero tu malo —le sonrió coqueto —¿Mio? —¿De qué quien más? —No lo sé —respondió juguetona

