Megan se sentía agotada y desanimada esa mañana, pero su bebé le tironeó varias veces de la mano, después de haber estado por más de una hora tirados en la cama para que se levantara y dejará su actitud de derrota. — Ven, Ven — repetía en un lenguaje de poco entendimiento,pues apenas iba a cumplir dieciocho meses. Ella hizo un esfuerzo para sonreír y complacer a su hijo que no entendía porqué estaba tan dejada esa mañana,se miró al espejo para decir: — ¡Uy mi niño, tu mami se ve espantosa! Le dió un tierno beso en la frente y procedió a peinar su hermosa cabellera, que en ese momento estaba bastante desordenada, después colocó un poco de delineado en sus párpados y un poco de brillo de labios, mejoró la apariencia triste de la muchacha. El bebé permaneció tranquilo mientras ella

