**THAYER** Al bajar las escaleras, vi a mi madre mirando su celular y sonreí. Medité en lo feliz que hubiera sido si ella me hubiera criado. Sin embargo, no es ese tipo de mujeres. Ya eso no tiene importancia. —Listo, vámonos. —¡¡Wuao!!, te ves igual que tu padre en su versión joven. —Cambié mi peinado, eso es lo que más nos hace parecidos. Vámonos a la empresa. Conduje hasta el enorme edificio, el imperio de Sterling. El lujo es inigualable, la seguridad, no digamos. Nos bajamos y entramos, y nadie nos detuvo. Al ver mi postura y el parecido con mi padre, ya saben quién soy. Subimos al ascensor. Mi madre sonreía triunfante, las puertas del ascensor se abrieron y la secretaria personal de mi padre apareció. —Buenos días, señor Thayer —dijo con una sonrisa profesional—, pero sus ojos b

