Estaba vagando por la habitación de Aron era demasiado aburrido estar aquí, su habitación era oscura y tenía muebles cafés, una enorme cama , me recosté en la cama, pensando en que se sentiría dormir abrazada de Aron todo una noche , mis mejillas se tornaron rojizas por lo que pensé pero quiero dormir con Aron de la manera más inocente , quiero saber si entre abre los labios cuando duerme o si balbucea cosas dormido.
-Vaya, vaya, ¿Así que tú eres la protegida de Aron?.
-¿Quién eres tú?-Pregunté
¿Desde cuándo estaba ahí ? No me di cuenta de su presencia.
-Que interesante.-Dio me día vuelta y se fue, sin contestar mi a pregunta
-Que rara.-Susurre
Me acosté en la cama de Aron , pensando en lo suave que era , eso provocó que cayera en un sueño profundo.
Flash Back
-Vamos Abbie corre.
-Hago mi mayor esfuerzo adon pero tú eres muy rápido.
-No comerás fresas si no llegas.-Amenazo
-¡Adon!.-grite
La pequeña niña corría lo más rápido que podía hasta que se tropezó con sus torpes piecitos.
-Mi bebe ¿Estás bien?.-Me levanto en sus brazos y me pasaba sus dedos sobre mis cabellos,
Asentí levemente.
Fin del Flash Back
Sentí unas caricias, sobre mi rostro y automáticamente abrí mis párpados , y vi el rostro de Aron muy cercas de mi.
-¿A qué se deben tus lágrimas Abbie?.-Preguntó
¿Estaba llorando?
Lleve mis manos hacia mi cara y si , efectivamente estaba llorando.
Me quede pensando en todos esos sueños o eran recuerdos, desde que tengo cuatro años no logro recordar nada más, solo lo cuatro años en adelante.
-Me duele la cabeza.-Susurre
Mire al rostro de Aron y estaba pensativo.
-Abbie, tengo muchas cosas que decirte y explicarte.-Susurró
Mi corazón empezó a agitarse, palpitaba demasiado rápido, ¿y si eran recuerdos?, ¿Quién soy yo?
-A, ¿a qué te refieres?-Pregunté
-Te lo diré a su debido, tiempo. Calma tu pulso, lo escucho desde aquí, mis mejillas rápidamente se sonrojaron.
¿cómo puede escucharlo?
-C..claro.-Tartamudeé
-Pequeña, tienes que ir con Sebastián.-Dijo
-Vamos.-dije
Me levante de la cama de Aron, y baje con el, todas las miradas de las personas que se encontraban ahí , nos estaban observando , como si fuéramos las sexta maravilla.
-¿Qué miran?-Preguntó Aron serio
-Lo sentimos presidente.-Dijeron al unión
La casa de mi tío quedaba a menos de 5 minutos, pero decidió irse en el carro.
-Buenas noches Aron.-Sonreí
-Buenas noches Abbie, que tengas dulces sueños.
Aron se acercó para darme un beso en el cachete pero me volteé
accidentalmente eso hizo que Aron rozara sus labios con los míos, salí rápidamente del auto y cerré la puerta.
-¡Qué vergüenza!.-Grite ya dentro de mi casa.
Al parecer estaba sola , por qué no había señal de vida de mi tío.
Subí las escaleras y fui hasta mi habitación , tome mis cosas para darme una ducha larga.
-Abbie , Abbie.-Gritó mi tío
-Estoy bañándome.-Grite
-Ahorita baja , te quiero presentar a alguien.-Gritó
-¡Si!.-Conteste
Me puse mi pijama de panditas por todos lados , me encantaba la pijama!
Baje las escaleras para ver qué quería mi tío.
-¿Qué sucede tío?
-Mira Abbie él es Emilio.
Observe a al rubio detalladamente, era alto , y sus ojos color verdes, sus labios carnosos , su complexión es delgada .
-!Holaaaa¡.-Le sonreí , alargue la "a"
El solo me miro.
-Hola.-Me miró a directamente a los ojos.
-Él se quedara por un tiempo Abbie.-Dijo mi tío
-Está bien, espero y nos llevemos bien.-Le sonreí
-Si.-Contestó
Vaya tipo más frío , aunque Aron es más seco a veces.
-Ve a mostrarle la habitación de invitados.-Dijo mi tío
-Claro tío, Sígueme Emilio.
Camine por las escaleras, mientras que Emilio me seguía atrás.
-¿Y cómo estás ?-Trate de sacar un tema de conversación, pero fue imposible.
-Bien.-Respondió
-Qué bueno.-Le dije, se veía como si , su mirada se encontrara en otro lado , como si no estuviera aquí.
Al día siguiente me puse un vestido floreado, con unas sandalias, e iba ir a pasear al pueblo con Sarah.
-Ya me voy.-Grite
-Cuídate hija.-Gritó mi tío
Salí de la puerta y fui caminando hasta el dormitorio de Sarah.
Di dos leves golpes a la puerta y salió una alegre Sarah.
-¡Vámonos amiga!.-Dijo
-Claro.-Le sonreí
Sarah llevaba puesto un pantalón de mezclilla y una blusa holgada, con unas sandalias cremita.
Caminamos como 15 minutos y llegamos al pueblo, estábamos viendo las tiendas que se encontraban en la pequeña plaza.
-Abbie adelántate.-Iré a buscar algo rápido
-Sip
Camine como dos minutos más , y sentí que alguien tiraba de mi vestido.
-¿Ah visto a mi mama?.-Preguntó un niño pequeño
-¿Te perdiste pequeño?.-Pregunté
-Si.-Dijo tallándose sus ojitos
-Yo te ayudo a buscarla.
-Gracias hermanita.-Dijo
Recorrimos un trayecto bastante largo , hasta que llegamos a una iglesia.
-Aquí es hermanita, Gracias.
Me agaché para despedirme, y él
Me regalo un beso en mi cachete, hubo una pequeña chispa, como si me hubieran dado una pequeña descarga eléctrica.
Perdí el conocimiento después del pequeño beso de aquel niño, con extraños ojos, sus ojos era diferentes, uno era color verde y otro era color azul.
Pov's Aron
-Presidente Abbie esta tirada en el suelo.-dijo
Esta niña sí que causa problemas.
Tome en brazos Abbie y la subí a la
Camioneta, salimos al pueblo para investigar sobre los demonios nivel 4, los demonios nivel 4 se alimentan de la sangre de los humanos, y han estado desapareciendo muchas jovencitas.
-Esta chica causa muchos problemas no?-Miro hacia Abbie
-Así es Ryan.
Cargue a Abbie hasta mi habitación, y ahí nadie entra , solamente yo.
Esta niña, ¿qué le habrá sucedido?
Su respiración es lenta y pausada, sus labios están ligeramente entre abiertos.
Empezó a cerrar bruscamente los ojos, hasta que parpadeo.
-¿Aron?-Dijo.- ¿Dónde está El Niño?-Se encontraba un poco confundida.
¿Cuál niño?
-¿De qué hablas Abbie?
-Esto...Había un niño pequeño , tenía el cabello castaño y ojos muy extraños un ojo de diferente color.-Dijo
-¿Y cómo fue que terminaste en el suelo?-Pregunté examinándola
-Sentí una descarga eléctrica por todo mi cuerpo , como si robara mi energía , yo sé que suena extraño , pero así lo sentí y solo me dio un simple beso en la mejilla.
Como me lo describe la única familia con poder de robar energía de los humanos en la familia Jaidan , El Niño pequeño es el que causa los problemas de la familia.
Hoy era una fiesta de gala donde asistirían bastantes personas de sangre pura quien querrán presentarme a sus hijas para que gobierne junto a ella, pero lamentablemente yo ya tengo a la reina que reinará conmigo durante los próximos siglos.
-¿Qué sucede, de pronto te quedaste muy serio?-Preguntó curiosa
Sus delicadas manos tocaron levemente su mejilla, sus dedos son delgados y rellenos, sus uñas están pintadas de un tono blanco, tan limpias como su alma.
-No sucede nada, me quedé
pensando.-Respondí a su pregunta.
-Abbie quiero que te quedes aquí, lo que resta de la tarde y de la noche.-Dije
-¿Por qué?-Me pregunto con su mirada tan inocente.
-Hay muchas cosas que no entenderías, muchos de los cuentos que te contaban de pequeña son reales.-Le dije serio
-No juegues.-Dijo riendo
-¿Tengo cara de broma?
-No pero..
-¿Y si te dijese que no soy mortal?-Pregunté
Ella soltó una pequeña carcajada, que se podían apreciar sus bien delineados dientes.
-¿Me estás tomando el pelo?-Río
Empecé a acercarme a ella, tan cercas de su cuello que lo lamí, ella se tensó al sentir mi lengua y mis labios en su delicada piel, empecé a asomar mis colmillos, éramos como vampiros que tomábamos sangre, pero los vampiros son seres vulgares e inferiores a nosotros.
-Me estoy asustando.-Dijo Abbie
Tome sus manos y las lleve hasta mis colmillos para que los tocara, ella pego un brinco y me miro a los ojos, ella empezó a retirarse de mí pero yo tomé su mano.
-¿Me tienes miedo?-Pregunté
-Tengo miedo.-Dijo su respiración se volvió desigual, estando agitada
-No deberías.-Sonreí
-Eh estado toda tu vida contigo.-dije mirándola directamente de sus ojos
Abrió sus ojos a no más poder, como si se salieran de órbita.
-No te sorprendas, es normal que no recuerdes. Eh borrado tus memorias cuando tenías 4 años.-La mire, tocando su delicada mano, pero ella la retiró al instante que la toque.
-¿Qué eres?-Me preguntó
Le di una sonrisa pero esa sonrisa hizo que retrocediera
-No soy mortal pequeña.
Sigo siendo vulnerable ante tu mirada, siento tanto miedo tener tu rechazo.