Aron corrió hacia mí y me tomo en brazos, las lágrimas me traicionaron , y empezaron a bajar lentamente por mi rostro. Stella estaba afuera, junto con más demonios y ángeles. Aron no le importó toda la gente que estaba ahí, y me beso, ese beso significó todo para mí, era una mezcla de necesidad con amor. Nos separamos por falta de aire y nos miramos una vez más. -Eres una idiota ,¿Lo sabias?.-Me sonrió -Lo se.-Suspiré Con señas les dije que se acercaran. -Ellas son Liz, América y Susana.-Dije Aron se sorprendió al ver a Susana, ella le sonrió dulcemente -¿Cómo has estado nana?.-Dijo viéndola -Muy bien niño, veo que has crecido.-Dijo sonriéndole Yo no entendía nada la verdad. -Aron tenemos que ir a la escuela.-Dije -Acabas de regresar y quieres ir a la escuela.-Dijo arqueando

