Veia a Jay casi todos los días! ya me estaba hartando! estaba desesperada! es que el no paraba nunca! - que quieres!- le grite abriendo la puerta del apartamento donde vivía con mi padre - que preciosa te ves hoy - yo puse los ojos en blanco - quieres un café?- me preguntó el sonriente yo le cerré la puerta en la cara y respire profundo, estaba muerta de cansancio! me había tocado un turno muy malo, estuve toda la noche despierta y este imbécil llegaba a perturbar mis preciosas horas de sueño! - si vuelve a tocar le dices que lo voy a denunciar por acoso - le dije a papá pasando por la cocina. llegué a mi cuarto y me tire en la colchoneta, estaba horriblemente adolorida! la espalda me estaba matando! * Al ver a Jay en la puerta del bar con una caja de chocolates, no pude evitar

