Aurora:
Corría muy rápido, alguien me perseguia..
desesparada, casi no podia respirar, llevaba en mis manos una jarra de vidrio muy pesada , quien fuera la persona tras de mi.. se acercaba, se me acababa el poco aliento que tenia, me quede sin fuerzas y la jarra de vidrio cayo a mis pies, quebrándose, desprendiendo pedazos de vidrio que me cortaban las pantorrillas..
No sentia dolor pero goteaba mucha sangre, me tire al suelo y una sombra gigante me halaba del cabello, grite pero mi voz no salía…
-AURORA DESPIERTA, GATITA DESPIERTA..
Abrí los ojos y el amable rostro de mi abuela me miraba asustada.
- ¿Haz vuelto a soñar? Me pregunto, yo no respondí, al contrario le pregunte:
-¿Es tarde ya, vamos a la iglesia?.
Mi abuelita me miro, sonrió, y dijo: SI ME AYUDAS CON EL DESAYUNO LO PENSARE.
Como un rayo salte de la cama y baje inmediatamente a la cocina, todavía un poco agitada por la pesadilla, encendí la estufa y agregue avena, leche y azúcar, a llama media, desde que tengo memoria a mi abuela y a mi nos encanta desayunar avena cocida.
Mi abuelita me alcanzo, a su lento paso, y puso la mesa, siempre se sentaba en la misma silla aunque teniamos 4, minutos después ya la avena había hervido..
-DEJAME YO SIRVO , me pidió, me senté y observe lo lento que se movía, ya llevaba semanas asi, era normal a los 77 años, pero me preocupaba, era lo único que tenia, a mis padres no los conocí, y aunque me causaba curiosidad saber de ellos, nunca le pregunte por ellos a mi abuelita.
-TOMATELA TODA me dijo mientras apretaba mis mejillas, algo a lo que a pesar de los años con ella, me costaba acostumbrarme:
-TU VESTIDO FAVORITO ESTA LIMPIO, ¿QUIERES USARLO HOY? (Completo abuelita)
“Seria increible, Hoy es el estreno del coro” le grite saltando.
Ella en broma me pregunto: ¿DE QUE CORO HABLAS?, y miraba hacia el techo como si no supiera.
Pero lo sabia perfectamente, pues me había pedido entrar al coro de la iglesia, propuesta que acepte felizmente, el señor Urbina se ofrecía a llevarme a los ensayos, y aunque me miraba muy extraño, me encantaba ir, pues me sentía a gusto cantando, y aun mas cantando para Dios.
Termine la avena y corrí a mi habitación, mi vestido favorito estaba esperándome, era color azul como mis ojos, como los Nenúfares, mis flores favoritas,
Se que pertenecía a mi mama, o al menos eso me dijo mi abuelita, en las pocas veces que a nombrado a mama en estos años, cepille mis dientes, estaba peinando mi corto cabello rubio, cuando Oí la bocina del señor Urbina, que amablemente y en su condición de viudo , sin hijos, nos llevaba a la iglesia y a veces también incluso al colegio.
Mi abuelita ya me esperaba en la puerta, la tome de la mano y subimos al auto, donde nos esperaba el señor Urbina, serio como siempre, usaba un bigote muy extraño, del color de su escaso cabello n***o, era muy delgado pero bajito, y usaba gafas para ver mejor.
Subimos al auto al ritmo que abuelita podia y arrancamos a mi lugar favorito.
En el camino solo iba pensando en las canciones que cantaría para Dios junto al coro, VIVO POR TI, una de mis alabanzas favoritas, me encantaba la ir a la iglesia, no pensaba nada mas que servir a Dios, ya tan solo me faltaban 2 años para presentarme en el convento y empezar el noviciado, debía tener 16 para eso, aunque abuelita me decia que mejor esperara a los 18, para estar segura de hacerlo.
A pesar de que aparentaba esos 16, solo tenia 14, hacia un año atrás, que había tenido mi primer periodo, mis senos crecieron de forma sorprendente, mis piernas combinaban con mi abultado tra++o, cosa que trataba de disimular con la ropa, pero a veces era casi imposible no proyectar mis curvas.
Llegamos a la iglesia, mi abuelita caminaba despacio asi que se sentó en los últimos puestos, me beso en la frente, y con los ojos un poco llorosos de emocion me pidio:
"Anda, ve con los del coro, hasta que canten.. aquí estaré, y te aplaudire, no sientas nervios, Dios estara contigo"
-Yo acepte y antes de irme le di un besito en la mejilla, y fui hasta el cuarto donde estaban los del coro, Oi unas risas cuando empezo la misa, al parecer un niño habia hecho algo gracioso, fue extraño porque normalmente la misa era silenciosa.
Junto a los demas integrantes del coro, estuve hasta que el padre nos anuncio, éramos un total de 8 en el coro , 6 chicos y 2 chicas, no muchos niños de la iglesia se habían animado, quizas lo harian despues.
Emocionados pero un poco nerviosos entrariamos con una vela encendida, para cantar, unos iban a entrar por los lados del escenario, a mi me correspondió ir por el centro.
Iba un poco asustada pero feliz, miraba fijamente la vela, pero caminaba sin parar, de pronto de la nada vi a un tonto niño venir hacia mi, intente esquivarlo o al menos subí la vela para no quemarlo, pero por lo contrario y por su altura conecte la vela a su cabello mientras su humanidad me choco y me aplasto… vaya choque.
Cuando reaccione vi su cabello encendido en llamas, no se porque pero recorde mi pesadilla, le hice señas pero el parecía hipnotizado, no dejaba de mirarme, aun mientras su cabeza se quemaba, asi que tratando de apagarle el fuego de su cabello, le empecé a golpear la cabeza, sin darme cuenta la vela había caído en mi vestido, quemándolo y destrozandome el corazon, era el único recuerdo de mi mama, era mi vestido favorito..
Seguí golpeándolo ya sin saber si era por la rabia o por apagarle el fuego, AURORA AURORA, gritaba mi abuela asustada, mientras alguien le arrojaba agua.
Un hombre alto y fuerte, tomo al niño, y salió corriendo hacia afuera, TENEMOS QUE IR A VERLO, dijo mi abuelita que llegaba al lugar de los hechos lentamente y asustada..
YO LOS LLEVO dijo el señor Urbina, y nos siguieron varias personas, estaba preocupada por el , pero no dejaba de mirar y lamentarme por el vestido, “si sobrevive lo mato” pensaba, mi abuelita iba por el camino rezando por el chico.
Llegamos al hospital y nos indicaron donde estaba el niño, era grande igual a su padre, el hombre que lo tomo en brazos, pero tenia cara de poca edad, esperamos un rato fuera de su habitación, hasta que nos permitieron pasar, cuando lo hicimos el dormía, le habían rapado el cabello, pero se veía lindo, lo rodeamos y empezamos a rezar, pero de pronto empezo a dar señas de despertar, abrió los ojos lentamente, tenia los ojos verdes como aceitunas, se me ocurrió decirle algo para consolarlo:
-CRECERA le dije, intente sonreír amablemente pero no me salió, coloque mis manos detrás en señales de nervio, el miro hacia alrededor hasta encontrarme, parecía que tomaba aire para decir algo…
-FUERA DE AQUIIIÍ.. grito, ante la sorpresa de todos, nos miramos y salimos uno a uno, el señor Urbina nos dijo que nos llevaría a casa, pues la misa había terminado, QUE MAL EDUCADO pense, su cara de guapo no coordinaba con su mal humor.
Llegamos a casa, mi abuelita me miro, como sientiendo mi tristeza:
- TE HARE UNA RICA SOPA, yo asentí con la cabeza , aguantando las ganas de llorar que tenia, me fui directo a la habitación, me vi al espejo, el vestido estaba quemado en buena parte, para mi mala suerte, no aguante mas y rompí a llorar, se suponía que seria un día maravilloso, y termino siendo un horror.