Alcanzo a dormir unas horas, pero la luz que entra por la ventana me despierta, quiero moverme, pero entre el dolor de mi cuerpo, y un peso en mi cintura, me recuerdan que no estoy en mi cuarto y lo que hice anoche. Abro mis ojos y los tallo con mis manos, veo una cabellera oscura sobre mi cuello, su olor entre por mis fosas nasales y me encanta. Pero unas ganas de ir baño, comienzan a crecer, por lo que comienzo a moverme, tratando de empujar el cuerpo inerte de mi amanta de anoche. Se mueve por los empujones, que, aunque quisiera ser no tan brusca, su peso y mis ganas de hacer mis necesidades ganan mis impulsos. Salgo y voy al baño, me veo en el espejo, y noto unos moretes en mi cuello, clavícula y al inicio de mis senos, es la primera ocasión que es tan intenso en nuestra primera vez,

