De alguna forma extrañaba la persona que era años atrás, cuando aún estaba en la escuela. Tenía muchas dudas, muchos sueños que deseaba cumplir cuando fuera mayor, creía en cosas estúpidas, pero… era entusiasta. Debo decir que he perdido mucho de eso y me convertí en una mierda de persona, no estaba sobreactuando cuando le dije a Chanyeol que no debería esperar que lo nuestro funcionara.
En realidad, ni siquiera había un “nosotros”, era una relación extraña de la que ninguno de los dos se atrevía a hablar, ni con nuestros amigos, Chanyeol quería explicaciones que no podía darle ¿para qué revivir algo del pasado? No es como si él pudiera hacer algo para cambiarlo.
Nuestra relación era extraña, él me gustaba y yo le gustaba a él, a veces nos besábamos y hacíamos otras cosas, pero yo no quería tener una relación seria, se lo expliqué de esa manera y aunque no entendía mis razones (porque ni siquiera se las dije) terminó aceptando.
¿Ahora está más claro por qué soy una mierda de persona, verdad? Lo mantengo de alguna forma a mi lado, pero no le doy nada a cambio, nada de lo que él quiere o se merece.
No quiero que él se meta en problemas por mi culpa y debería hablar de todo eso con él, hablarle de las cosas que podría perder estando a mi lado pero… ¿y si se aleja de mí? Soy un idiota y ni siquiera me entiendo a mí mismo, no quiero una relación pero si quiero que este a mi lado, de verdad me frustra todo esto, no sé qué hacer o qué es lo que quiero, voy… a enloquecer.
He intentado sacar mil conclusiones y he intentado decidirme a terminar con lo que sea que tuviéramos o a darle una oportunidad para que lo “nuestro” fuera algo oficial pero… de alguna manera no podía hacer ninguna de las dos cosas porque… tenía miedo, de lo que podía pasar con cualquiera de las dos posibilidades.
Llegaba a la universidad y asistía a clases normalmente, en el descanso era lo mismo, sentado en la silla del comedor y observando de reojo a Chanyeol, al otro lado de la sala, él sonreía a sus amigos como si nada estuviera pasando, y yo hablaba con los míos haciendo lo mismo, Kyungsoo obviamente ocultaba algo ya que miraba hacia la otra mesa con una sonrisa y en mis furtivas miradas hacia allí podía ver a Jongin sonriendo mientras evitaba mirar a nuestra mesa, era obvio lo que estaba pasando, pero yo no me atrevía a decir nada, prefería esperar a que Kyungsoo nos lo contara por sí mismo, por suerte Tao y Luhan no se habían percatado de lo que pasaba y Jongdae probablemente tampoco lo sabía porque no se sentaba con nosotros al descanso, así que no había visto esas miradas y sonrisas sospechosas.
Rodé los ojos, sentía algo de envidia, todo el mundo parecía muy feliz ese día, recorrí el comedor con la mirada y solo veía gente riéndose, normalmente yo también estaría así, haciendo algo de ruido y bromeando con los demás, pero ese día no estaba con ese ánimo y mis amigos lo notaron.
-¿Te pasa algo Baekhyun?- preguntó Luhan, esta vez yo estaba sentado a su lado.
-No es nada-
-¿Cómo que no es nada? No has hablado en todo el almuerzo, eso definitivamente es algo- Tao y Kyungsoo se burlaron y yo los miré haciendo una mueca.
-Muy gracioso…-
-Luhan tiene razón, ¿Qué te pasa Baek?- Kyungsoo me miró fijamente y yo suspiré.
-No sé, solo… no estoy de buen humor hoy- me levanté de la silla con intención de irme de allí, necesitaba hablar con Jongdae
-¿A dónde vas?-
-Tengo que hablar de algo con Jongdae, nos vemos mañana- miré a Kyungsoo quien fruncía el ceño, lo que me pareció extraño- ¿por qué me miras así?-
-Parece que siempre le dices tus cosas a Jongdae… no me tienes confianza ¿verdad?-
-No es eso Kyungsoo- traté de explicarle pero él negó con la cabeza- hablemos después, te prometo que te lo contaré-
-¿Y a nosotros no?- preguntó Tao bromeando.
-Si claro, les contaré para que se burlen de mi como cuando les conté porque no me gusta montar en bicicleta- Tao comenzó a carcajearse con su risa estridente y por un momento también me reí- nos vemos- Kyungsoo aún parecía molesto, pero también se despidió, podía entender que se sintiera mal ya que casi todo se lo contaba a Jongdae y a él no, pero es que no conocía toda la historia.
Caminé hacia la salida del comedor y todos los integrantes de la mesa de Chanyeol me saludaron, respondí a su saludo con una sonrisa y me fui, no pasó mucho tiempo antes de que sintiera unos brazos rodeándome, sabía perfectamente a quién pertenecían.
-Chanyeol… nos están viendo-
-Nadie que conozcamos nos está viendo ahora, todos están en el comedor- me separé de su abrazo y me giré para mirarlo, tenía una sonrisa enorme que alcanzaba a contagiarme, aparté la vista antes de terminar sonriéndole- ¿pasa algo?-
-No, tengo que irme-
-Baekhyun- usó un tono más severo para llamarme y al mirarlo nuevamente tenía una expresión seria-No me digas que no te pasa nada porque es evidente que si-
-Está bien, si me pasa algo, pero tengo que irme, adiós- me agarró el brazo antes de que pudiera moverme.
-Sé que no estamos en ninguna relación, pero… me preocupo por ti, has estado actuando raro desde hace algún tiempo y…-
-Chanyeol no voy a decirte nada-lo interrumpí.
-Quieras o no, tenemos que hablar, tengo una vaga idea de lo que te pasa-
-¿Qué idea?-
-Hablemos en el apartamento- y diciendo esto se fue hacia el comedor con sus amigos, resoplé mientras daba media vuelta para ir al campo en el que estaría Jongdae con sus otros amigos.
Chanyeol seguramente iba a echarme en cara sus sentimientos… y los míos y si ya tenía una idea de lo que pasaba iba a acabar preguntándome sobre por qué no quería una relación seria y no estaba dispuesto a responderle… todavía.
---
-No quiero sonar como un psicólogo o algo así, pero necesitas superar ese trauma-
-No me jodas, Jongdae-
-Sabes que es verdad, aun no lo has superado y tienes que hacerlo, no puedes vivir toda la vida pensando que “le harás daño los demás” o que ellos te harán daño a ti, porque no es así-
-No pienso eso, solo que no quiero tener problemas de nuevo-
-Crees que Chanyeol hará lo mismo que…-
-Cállate, ni lo menciones- resoplé, intentando que no me subiera la presión arterial.
-Está bien, pero eres mi amigo, no me gusta verte negándote a superarlo- lo miré sin decir nada, agradecía su preocupación, pero no era nada fácil aceptar lo que decía.
En realidad no obtuve lo que esperaba escuchar de Jongdae, pero… la verdad es que tenía razón, tal vez debería darle una oportunidad, superar lo que pasó, tal vez Chanyeol sería diferente, pero yo seguía teniendo mucho miedo.
---
Cuando llegué al apartamento Chanyeol estaba sentado en el sofá, me escuchó entrar y me hizo una seña con la mano para que me acercara y me sentara a su lado, dejó a un lado el control del televisor y me miró los ojos, bastante serio, últimamente lo veía mucho con esa expresión.
-¿Y bien? ¿Vas a decirme lo que te pasa o tendré que averiguarlo?-
-¿Por qué te importa?- lo pregunté más que todo por retrasar la conversación, aunque también quería saber lo que diría.
-Te quiero Baekhyun… soy el idiota que sigue aquí aunque tú no vayas a corresponder lo que siento, me preocupa lo que te pase y me importa mucho- me dejó sin habla, jamás pensé que diría algo como eso, solo pude fijar la vista al suelo, porque me hizo sentir como una mierda- Baekhyun… no entiendo porque actúas de esa manera, he aceptado cada cosa que dices, incluso estoy en esta especie de “relación” o lo que sea porque me gustas y creí que también te gustaba, tal vez no me quieres de la manera en la que yo te quiero, pero… creo que merezco algunas explicaciones si vamos a seguir así- y tenía toda la puta razón, el problema era que no estaba listo para decirle toda la historia, ni siquiera se la había contado a Kyungsoo.
-Vas a arrepentirte de quererme luego de que te lo diga, vas a entender muchas cosas-dije aun sin mirarlo, sentí que se acercaba más a mi, pasando su brazo sobre mis hombros, sus labios se posaron sobre mi mejilla y agaché un poco más la cabeza.
-Dímelo, no voy a dejar de quererte por cualquier cosa, y tampoco voy a odiarte, ni cuando eras jodidamente insoportable pude hacerlo, no lo haré ahora- sonreí, mirándolo divertido, él me mostró su enorme sonrisa y yo aparté la mirada de nuevo.
-Cuando aún estaba en secundaria me gustaba un chico… era mi compañero de clase y nos llevábamos muy bien, él era, ya sabes, heterosexual, ya había tenido algunas novias, era muy atractivo, un día fuimos a mi casa para hacer un trabajo, estábamos solos y… -me detuve, forzándome mi mismo a soportar los recuerdos- las cosas se dieron para que nos besáramos y lo hiciéramos, fue mi primera vez y su primera vez con un hombre-
-Pero… ¿no era hetero?- bufé, mirándolo divertido.
-Igual que tu- se quedó callado, rascándose la nuca, ¿había olvidado que también era hetero?-en fin, creí que después de eso seriamos algo más que compañeros de clase, pero no fue así, al día siguiente me presentó a su novia, como si nada hubiese pasado, así transcurrieron algunas semanas, luego de un tiempo me pidió que fuera a su casa-
-Y fuiste…- chasqueé la lengua por su interrupción.
-¿Quieres dejarme terminar?-
-Está bien, lo siento- levantó los brazos defendiéndose.
-Obviamente fui, me gustaba y creí que tal vez aceptaría que yo también le gustaba y dejaría a su novia, era demasiado inocente en ese entonces, terminamos teniendo sexo por segunda vez, pero llegó su madre y afortunadamente ya nos estábamos vistiendo, ella no dijo nada pero él me echó de la casa tan pronto como terminé de ponerme la chaqueta del uniforme, no volvió a ir a la escuela por una semana, luego se presentó en mi casa, rompió los vidrios… -mi voz empezó a temblar y sentí la mano de Chanyeol acariciándome la espalda- y entró, me golpeó hasta dejarme sangrando en el piso y me trató como si fuera menos que un pedazo de mierda, me dijo un montón de cosas, que era mi culpa, que él no era un “puto maricón” como yo, que por mi culpa su mamá se había suicidado… entre otras cosas-
Hubo un silencio que me pareció demasiado prolongado, tenía miedo de voltear a ver a Chanyeol y que me encontrara una cara desfigurada, que me odiara porque por mi culpa una persona murió, que temiera que le pasara lo mismo… presentía que en cualquier momento retiraría su mano de mi espalda, pero no fue así, en vez de eso sentí sus brazos rodeándome, me abrazaba, y casi me pongo a llorar en ese momento, recordar todo lo que había pasado siempre me ponía sensible, vulnerable, cualquier cosa que dijera Chanyeol me afectaría demasiado, así que agradecía que no dijera nada.
-Soy patético ¿verdad? Siempre me dicen que es algo que ya pasó, que no todas las personas son iguales a él, pero… fue tan difícil para mí que…-
-Lo entiendo y no sabía por lo que estabas pasando, no eres patético Baek, pero sí deberías saber que no soy igual que ese hijo de puta, yo no te haría daño-
-¿Qué harías si tu familia se entera de que estás conmigo? Han creído toda la vida que su hijo era “normal” y luego llega un tipo cualquiera y lo hace convertirse… en esto-
-Baekhyun… por la forma en la que hablas pareciera que odias lo que eres- tragué saliva- no dejaré de ser normal si no soy heterosexual, tal vez nunca lo fui y no me había dado cuenta, tal vez soy bisexual, no lo sé, y no es como si fuera un monstruo por no ser como los demás, no creo que mi familia me odie por ello, algún día tendré que decirles y si no me quieren pues… ¿qué puedo hacer? No puedo negar lo que soy y no sería tu culpa, como tampoco fue tu culpa que muriera la madre de ese tipo-
-Soy patético- me puse llorar ahí mismo, porque cualquier persona me diría lo idiota que soy por no superar algo como eso, que no fue mi culpa, que el tipo fue un idiota homofóbico de mierda pero… no saben lo difícil que fue para mí, puede que en el exterior nadie note que algo así me pasó, sé disimular muy bien. Chanyeol se dio cuenta de algo que no le había dicho a nadie antes, ni a mis amigos, ni a mi padre, ni al psicólogo que me trató… se dio cuenta de que en el fondo odio ser lo que soy, desde ese día había pensado que si no fuera un jodido anormal no hubiera pasado nada de eso.
-No eres patético por ser así, por pasar por lo que has pasado, pero si eres un tonto por odiarte a ti mismo-
Duramos un tiempo en el sofá, él me consolaba mientras yo intentaba que mis lágrimas dejaran de salir, comenzó a hacer bromas para subirme el ánimo y al final lo logró, me sequé el rostro y me acomodé subiendo las piernas al mueble. Ya me encontraba mucho mejor, hasta podía tener una conversación, aunque lo que empezamos a tener no parecía conversación sino interrogatorio.
-¿Por eso eras tan odioso al principio? Aunque pareces muy sociable querías estar solo- luego de pensarlo por un momento asentí- ¿por qué te cambiaste de carrera?-
-No lo he hecho-
-Cuando estudiabas en la tarde te oí hablar de comunicación social con alguien-
-¿Me espiabas mientras hablaba por teléfono?- levanté una ceja divertido.
-C-Claro que no- abrió los ojos como si estuviera indignado y yo me reí por su expresión-escuché por casualidad-
-Pues escuchaste mal, un amigo estudia eso, yo no he cambiado de carrera-
-Ya veo… ¿Puedo hacerte una pregunta algo incómoda?- asentí, curioso- ¿Tu papá sabe de todo lo que pasó?-
-Lo sabe, no creo que lo acepte pero… no me ha puesto problema, solo que me da todo lo que le pido, creo que se siente culpable, aunque no sé porque-
-No sé cómo reaccionarían mis padres y mi hermana-
-Tal vez solo estas confundido, no deberías precipitarte a contarles- se quedó mirándome a los ojos, parecía estar pensando en algo o recordando, sin decir nada se acercó a mí, buscando mis labios con los suyos, traté de evitarlo, pero me besó con ternura, lentamente, haciendo que mi corazón latiera con más fuerza, lo que sentía en ese momento… era maravilloso, me sentía muy feliz, porque con ese simple acto me estaba demostrando que no le había afectado nada de lo que yo había dicho, que me aceptaba y me quería de verdad… o por lo menos así lo sentía yo, así quería interpretar ese beso.
Se alejó un poco para hablar, apenas dejando espacio entre nuestros rostros.
-Al principio estaba muy confundido, era extraño e incómodo todo lo que estaba sintiendo por un hombre, más extraño era que lo sintiera por ti, que al principio parecías haber llegado con el único propósito de molestarme-sonrió, juntando nuestras frentes y cerrando los ojos-pero ya no estoy confundido, ya te lo dije ¿no? No solo me gustas… te quiero- era tan extraño para mí que me dijera eso, nadie me lo había dicho antes, mis relaciones, luego de ese suceso traumático, se habían basado solo en atracción… en sexo, nada más, así que no sabía qué decir.
-Lo siento- fue lo único que me nació decirle y me miró como preguntándome por qué me disculpaba- por ser tan molesto-
-¿Te dije que te quiero y tú te disculpas?-suspiró.
-No sé qué decir...- confesé, sintiendo mi cara un poco caliente, estaba sonrojándome.
-Está bien, supongo que debemos dar un paso a la vez- sonrió mientras se revolcaba el cabello- te diré qué haremos, vamos a ver una película y dejar de pensar en todo esto ¿te parece? Luego, si tú quieres, podemos seguir con la conversación- asentí, Chanyeol era simplemente demasiado amable.
Fuimos a mi habitación ya que ahí estaba el DVD y todas las películas, en realidad al principio no estaba muy emocionado pero Chanyeol tenía razón, debía despejar mi mente concentrarme en otra cosa luego de esa confesión y ya después podríamos hablar de nuestro problema, cuando yo estuviera menos sensible.
Nos sentamos en mi cama luego de escoger una película muy extraña sobre un anciano que era el último ser mortal en la tierra y recordaba su vida como un montón de vidas y posibilidades, me dio mucho en que pensar y en momentos Chanyeol hacia algunas bromas o decía estupideces para hacerme reír, siempre lo conseguía.
Cuando terminó la película se quedó observándome en silencio, podía intuir que estaba pensando qué podría decir o cómo podría decirme algo.
-¿Qué quieres decirme?-tuve que preguntar.
-Hace un tiempo, cuando vimos una película para volvernos más cercanos, solo esperaba que fuéramos amigos y mira todo lo que ha pasado…-tenía una de sus comisuras intentando levantarse en una sonrisa, parecía no querer reírse, pero no lo lograba, bufé por su expresión.
-¿Qué estás queriendo decir?-
-Ya sabes…- aclaró su garganta mientras se levantaba de la cama, dirigiéndose a la cocina, yo lo seguí de cerca.
-No sé- él sacó una botella de agua de la nevera, bebió un poco de su contenido y volvió a mirarme, dejando la botella en su lugar.
-Después de todo lo que me has dicho quiero pensar que confías en mí y… me gustaría que fuéramos más cercanos- “más cercanos” repetí en mi cabeza, con ganas de reírme a carcajadas, ¿Cómo podíamos ser más cercanos?, ya habíamos hecho cosas íntimas a un nivel de cercanía máximo.
-¿Qué estás diciendo, Chanyeol?- sonreí acercándome él, agachó la cabeza pasándose las manos por el cabello, parecía tímido, lo que me hacía sonreír aún más ¿Qué le estaba tomando tanto trabajo para decirme?
-Baek- frunció el ceño apretando los labios, de forma que ese pequeño hoyuelo que se notaba pocas veces (solo cuando ponía esa expresión) se pronunció- sabes que te quiero y… sé que es muy pronto, pero…- ya sabía a lo que quería llegar.
-¿Quieres que nosotros...?-me callé, porque me sentía extraño, tal vez porque no estaba acostumbrado a la palabra o a lo que esta implicaba.
-Quiero que seamos novios-dijo por fin, con la misma expresión expectativa, mi cerebro parecía no encontrar medios para responder, para hacer algo.
-Yo… eh… - hubiera sido mejor quedarme callado, apenas me escuché tartamudear sentí que mis mejillas ardían.
-Está bien, sé que acabas de contarme algo horrible y tal vez pienses que voy a ser igual que ese hijo de puta, pero no es así, no soy y no seré como él, me gustaría que superaras eso que pasaste y… que lo intentáramos. No te estoy presionando, puedes aceptar o rechazarlo cuando quieras- la sonrisa al final de su discurso le dio el toque de cortesía que no podía faltar cuando se trataba de Chanyeol.
Me quedé pasmado, mirándolo sin decir o hacer nada.
-Creo que… debería irme a mi cuarto, tal vez quieras estar solo y pensarlo…-pasó por mi lado acariciando por un breve momento mi cabello-Hasta mañana Baekhyun-
De todas formas seguía siendo el idiota más grande, dejándome sin palabras y luego yéndose de lo más tranquilo a su habitación mientras yo me quedaba despierto, acostado en mi cama mirando hacia la nada, intentando encontrar una manera de responderle.
Más que la respuesta para Chanyeol, estaba pensando en una respuesta para mí mismo, estaba casi seguro de que Chanyeol no me lastimaría pero… la herida era tan grande que no había podido confiar en nadie hasta ese momento, aunque por fuera me mostrara muy seguro de mí mismo… la verdad no lo era, para nada.
Dejando a un lado todo eso… Chanyeol me quería y yo lo quería a él, después de pensarlo por mucho tiempo me di cuenta de que así era y no había manera de negar lo que sentía, él siempre había sido amable, incluso cuando yo le hacía la vida imposible. Me gustaba tenerlo cerca, que estuviera para mí y me gustaban sus bromas y su sonrisa, sus ojos expresivos, su rostro cuando se ponía serio.
Pensar en todo lo que me gustaba de Chanyeol me hacía sonreír y sonrojarme y estaba experimentando un cosquilleo en el estómago que me parecía entre agradable y extraño.
Debería… aceptar su propuesta, intentarlo con él y permitirme dejar atrás todo lo malo, con un poco de suerte todo iría bien, si Chanyeol no se cansaba de mí y si yo podía dejar de ser un estúpido que siempre daña todo. Estaba lo bastante optimista esa noche como para decir que sí podríamos estar juntos, a pesar de todo.
De pronto oí algo romperse, interrumpiendo mis pensamientos.
Me levanté de la cama y salí de la habitación para ver lo que era, no parecía que se hubiera caído algo en la cocina y en la sala no había nada extraño, me devolví por el pasillo y vi un rayo de luz saliendo debajo de la puerta de la habitación de Chanyeol, tenía curiosidad y quería confirmar que estuviera bien.
Toqué la puerta sin hacer demasiado ruido pero no oí que contestara.
-¿Chanyeol pasó algo?-
-¿Mmm? No es nada, solo se cayó el aire acondicionado-
-¿Puedo entrar?-
-Claro- abrí la puerta mirando todo con cautela, Chanyeol estaba en el suelo recogiendo pedazos del aparato- No entiendo por qué se cayó, creí haberlo instalado bien-se quejó disgustado. Dejó los pedazos y el aparato sobre una mesa al lado de su cama y se sacudió las manos- Por suerte estaba al lado del escritorio y no sobre la cama, me hubiera dado un buen golpeo-bromeó, aunque podía notar que estaba preocupado y estresado.
-Supongo que ya no sirve para nada, puedo decirle a mi papá que compre uno nuevo- ofrecí.
-No creo que sea lo correcto, tu papá no tiene por qué pagar por esto-
-Me siento algo culpable, tuviste que instalarlo rápidamente porque yo te presioné para que me dieras tu habitación…-
-Pero no es tu culpa Baek, no quiero que le digas a tu padre-
-Entonces lo pagaré yo- no era consciente de porque insistía tanto acerca de ello, ¿tal vez quería remediar todo lo que hice en un principio?
-Ya te dije que no- sonrió, sabía la razón de que yo actuara así, por eso se reía, y no hice nada para negarlo.
-De todas formas… ¿vas a dormir aquí? Estará muy frio sin el aire acondicionado-
-Dormiré en el sofá, mañana veré qué hacer con esto- dijo mirando el aparato roto.
De pronto se me ocurrió algo, no había razón para que me sintiera avergonzado de decírselo a Chanyeol, pero lo estaba.
-Podrías… dormir en mi habitación… antes era tuya- sugerí sin mirarlo a los ojos, de verdad no sabía porque me avergonzaba pedirle algo así, sabiendo que ya habíamos hecho mucho más que dormir juntos, pero luego de tantas confesiones… era diferente.
-¿Seguro?- asentí, intentando parecer despreocupado y al no oír ninguna respuesta me dirigí a mi cuarto, no podía soportar que siguiera mirándome mientras me ponía más rojo esperando por lo que diría.
Me metí a la cama y me arropé, Chanyeol se asomó por la puerta como pidiendo permiso para pasar.
-¿Qué esperas?-le dije en tono demandante, ocultando mis ¿nervios? Si… estaba nervioso porque ahora cada cosa que hiciéramos adquiría más seriedad.
Entró sonriente y apagó la luz, le hice más espacio a mi lado y lo observé mientras entraba a la cama y se tapaba completamente con las cobijas.
-Bueno… hasta mañana, gracias por dejarme dormir aquí- ¿por qué me agradecía? Era su apartamento, su cuarto, su cama, yo era el invasor.
-Hasta mañana- él cerró los ojos con el cuerpo boca arriba, yo me quedé mirándolo, era muy atractivo, incluso mientras dormía, tenía esos impulsos de… acercarme más a él.
Me mantuve pensando durante algunos minutos y decidí que no valía la pena evitar algo que quería con tantas ganas ¿qué podría pasar? No sería la primera vez que yo buscara los brazos de Chanyeol, solo que, de nuevo recordaba que ahora todo iba más en serio y llevaba mayor significado, de todas formas… no sería ningún malentendido, de verdad quería a Chanyeol.
Me acerqué a él y levanté uno de sus brazos, poniéndolo sobre la almohada, él abrió los ojos confundido, me recosté entre su pecho y su brazo. Se quedó callado y aunque no le estaba viendo la cara sabía que debía estar sonriendo mientras me pegaba más a su cuerpo y me abrazaba.
-Chanyeol-
-¿Mmm?-
-¿Crees que tu familia aceptaría que les dijeras que te gusta un hombre?-
-No lo sé, tal vez estarían desconcertados en un principio, pero ya soy un hombre que decide por sí mismo lo que hará con su vida así que tendrán que aceptarlo- al escuchar su respuesta me hizo sentir más seguro, Chanyeol… era en realidad alguien muy maduro, seguro de sí mismo, todo lo contrario a mí. Por un momento pensé que estar con Chanyeol me convenía, me sentiría calmado a su lado, protegido y estable, alejé el pensamiento rápidamente, se supone que no debería pensar en lo que me conviene sino en que lo que siento, lo que él siente por mi… pero sigo siendo un desgraciado egoísta sin remedio.
-Si- se río, sin saber a lo que me refería.
-Si ¿qué?-
-Si quiero ser tu novio- dije levantándome un poco para mirarlo a los ojos, sonrió y acarició mi mejilla, esta vez me acerqué yo a darle un beso en los labios. Aún tenía mis inseguridades, pero Chanyeol me había hecho confiar en él hasta el punto de que pude decidirme con solo escuchar la manera en la que pensaba acerca de todo. Ignoré aquel pensamiento egoísta, como si nunca hubiese existido, para no arruinar el momento.
-No pensé que te decidirías tan rápido-
-Ni yo, pero creo que ya he desperdiciado mucho tiempo- abrió sus brazos invitándome a recostarme sobre él de nuevo y me abrazó- Gracias, Chanyeol- y lo decía de todo corazón, estaba muy agradecido de que me quisiera… a pesar de todo.