Prologo

758 Palabras
Hace dos siglos, el mundo se quebró en un solo parpadeo. Aquellos que los humanos habían encerrado en cuentos infantiles salió de las sombras como un rio desbordado: criaturas mágicas, incontables, avanzando desde todos los rincones como si el velo que las separaba de nosotros hubiera sido arrancado de raíz. Aparecieron primero los seres alados, hombre y mujeres que resplandecían con un fulgor casi punzante. Sus alas vibrantes con la velocidad de un colibrí y su luz era tan viva que parecía prender fuego al aire. Luego surgieron los pálidos, seres altos, elegantes, con una belleza que incomodaba y atraía al mismo tiempo. Y al final, rompiendo la multitud como montañas vivas, llegaron los lideres: criaturas de casi dos metros de altura, mujeres y hombres con un poder tan feroz que con solo mirarlos uno sentía que la tierra retumbaba un poco mas fuerte bajo los pies. Eran majestuosos. Eran extraordinarios. Eran un sueño que la humanidad no supo como mirar. Porque, en lugar de escuchar sus intentos de dialogo, los humanos hicieron lo que mejor saben hacer cuando sienten miedo: atacaron. un grupo de humanos-mas sensatos, mas curiosos o simplemente menos ciegos- se alió con las criaturas. Querían un mundo compartido, querían paz. Pero la mayoría encendió la chispa de una guerra que duro décadas, Fue un conflicto terrible. El numero de muertos creció como una sombra interminable. Las criaturas resistieron con fuerza y magia, mientras los humanos caían por miles, incapaces de contener aquel poder que habían provocado. Hubo diplomacia, intentos de tregua, acuerdos ofrecidos una y otra vez por las criaturas. Pero el orgullo humano era una piedra demasiado pesada. Al final, con su población al borde del colapso, la humanidad cedió. El liderazgo paso entonces a los mas impresionantes de todos: los reyes de los hombre lobo. Criaturas que, según cuentan los pocos ancianos que vivieron esa época, emanaban una autoridad tan intensa que bastaba estar cerca para sentir la piel tensarse. De estaturas que superan fácilmente los dos metros y cuerpos tallados como si la fuerza misma hubiera decidido tener forma. Esa es la historia que solo conocen quienes descienden de los supervivientes, y los fragmentos de libros antiguos que las escuelas permiten leer. Aunque, claro, la versión escolar es mas suave. Mas cómoda. Mas falsa. Con la paz forzada llego una decisión crucial: los humanos que no aceptaban vivir bajo la autoridad de criaturas mágicas exigieron un territorio propio, un espacio aislado donde nada ni nadie los tocara. Así nació El Área, un refugio para quienes preferían el aislamiento antes que la convivencia. Y con ese pacto, surgieron las reglas que marcarían el destino de ambos mundos: Regla de los Humanos (EL ÁREA) 1. Prohibición de comunicación. Ningún humano puede hablar con criaturas de ningún tipo. *Hombre lobo. *Vampiros. *Hadas. *Brujas. *Demonios. *Elfos. *Dragones. Excepción: Solo el Rey Humano y el Alto mando puede dialogar con enviados del imperio. 2. Salida Irreversible Si un humano sale del Área, ya no puede regresar jamás. Su nombre se borra de los registros. 3. Cero contacto con exiliados Queda prohibido comunicarse con cualquier humano que haya salido al Imperio. Ni cartas, ni señales, ni mensajes ocultos. 4. Prohibición de pactos y acuerdos mágicos. Los humanos del Área tienen prohibido aceptar: *Hechizos. *Bendiciones. *Pactos de sangre. *Contratos demoniacos. *Protecciones élficas. *Polvo de hada. *Dones vampíricos. Cualquier contacto de este tipo se considera traición. 5. Neutralidad total del Área. No pueden intervenir en conflictos entre criaturas, ni elegir bandos, ni enviar apoyo. Reglas de las criaturas 1. Prohibida la entrada al Área Ninguna criatura puede cruzar al territorio humano: *Hombres lobo *Vampiros *Hadas *Brujas. *Demonios *Elfos *Dragones Ni físicamente ni mágicamente. 2. Prohibido robar, atacar o manipulas a humanos del Área. Incluye: *Robo de objetos. *Encantamientos *Hipnosis vampírica *Maldiciones demoniacas *Hechizos de brujas. *Ilusiones de hadas. *Flechas Élficas *Fuego de Dragón Aunque ese humano sea su pareja o compañero de vida. 3. Las reglas del Área no pueden ser alteradas por criaturas. Ningún ser mágico puede: *Intentar cambiarlas. *Influir al Rey Humano. *Intimidar *Negociar leyes. 4. Respeto al juramento de compañeros de vida Si una criatura reconoce a su compañero humano dentro del Área: a) Debe pedir permiso al Rey Humano. b) Tendrá derecho a una sola pregunta "¿Deseas venir conmigo al Imperio?" c) Si el humano dice no: -La criatura debe romper el lazó para siempre. -No puede volver a buscarlo ni mencionarlo. 5. Prohibición de magia en la frontera. Ninguna criatura puede usar magia, poderes, transformaciones o fuego cerca del limite del Área.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR