Pasado

1182 Palabras
Amelia no podía sacarse de la cabeza a Marco. Sentía una gran atracción hacia él, a pesar de saber que era un peligroso m*****o de la mafia. Decidió que no podía simplemente dejar las cosas así y que necesitaba saber más sobre él. Comenzó a buscar en las r************* y en internet información sobre Marco. Fue un trabajo difícil, ya que Marco no era un hombre común y corriente y mantenía un perfil bajo. Sin embargo, Amelia se las arregló para encontrar algunos detalles sobre su pasado y su conexión con la mafia. Decidió que tenía que hablar con él, pero no sabía cómo encontrarlo. Fue entonces cuando recordó la ubicación del garaje donde había dejado la motocicleta de Marco. Pensó que tal vez podría encontrarlo allí. Condujo hasta el garaje y se detuvo frente a la puerta. Llamó varias veces, pero no hubo respuesta. Pensó que tal vez estaba en la parte trasera del garaje, así que decidió entrar para buscarlo. Fue una decisión arriesgada, ya que no sabía quién podría estar dentro. Sin embargo, su curiosidad y atracción hacia Marco la llevaron a tomar riesgos que nunca había imaginado antes. Caminó por el garaje y vio varias motocicletas aparcadas. Se acercó a una de ellas y la reconoció como la de Marco. Fue entonces cuando escuchó un ruido y se dio cuenta de que alguien más estaba en el garaje. Se escondió detrás de una de las motocicletas y observó en silencio. Vio a Marco hablar con un hombre de aspecto amenazador y se dio cuenta de que estaba en peligro. Decidió actuar rápido y salir de su escondite. ¡Marco! -gritó. Marco se giró y la miró con sorpresa. Parecía confundido, pero también feliz de verla. ¿Qué estás haciendo aquí? -preguntó. Te he estado buscando -dijo Amelia. ¿Por qué? -preguntó Marco. Porque no puedo sacarte de mi cabeza -dijo Amelia, acercándose a él. Marco la miró con intensidad y Amelia pudo sentir su atracción mutua. Sabía que estaba tomando un riesgo, pero no podía evitar sentirse atraída hacia él. No es seguro para ti estar aquí -dijo Marco, preocupado. Lo sé -dijo Amelia-, pero no puedo evitarlo. Quiero saber más sobre ti y lo que haces. Marco suspiró y se acercó a ella. Vamos -dijo Marco Se sentaron y aunque Amelia estaba nerviosa, tomo aire y pregunto ¿cómo terminaste en todo esto? Marco tomó un profundo respiro antes de hablar. Amelia podía sentir la tensión en su cuerpo y su corazón latiendo con fuerza. Parecía que hablar sobre su pasado era difícil para él. "Cuando era joven, me involucré en una pandilla local. No tenía muchas opciones en ese momento, la vida no había sido fácil para mí. La pandilla se convirtió en mi familia, me protegía y me daba una sensación de pertenencia. Pero pronto, me di cuenta de que era mucho más que eso. Nos metíamos en peleas, robos y otros delitos. Fue emocionante al principio, pero luego empecé a sentir que algo no estaba bien", explicó Marco. "Un día, conocí a un hombre que trabajaba para la mafia local. Me ofreció un trabajo y la oportunidad de ganar dinero de verdad. Lo pensé durante mucho tiempo, pero finalmente acepté. Fue una de las peores decisiones de mi vida. A partir de entonces, no tuve escapatoria. Siempre había alguien vigilándome, esperando a que cometiera un error. Y cuando lo hacía, me obligaban a hacer cosas cada vez más peligrosas", continuó Marco con voz temblorosa. Amelia lo escuchaba atentamente, con lágrimas en los ojos. No podía imaginar lo que Marco había tenido que pasar para llegar hasta donde estaba ahora. Era un hombre marcado por su pasado, y a pesar de todo lo que había hecho, ella no podía evitar sentir empatía y compasión por él. "¿Por qué me lo estás contando?", preguntó Amelia con voz suave. "Porque quiero que sepas que no soy un monstruo. He hecho cosas terribles en mi vida, pero también he intentado hacer lo correcto en varias ocasiones. He tratado de salir de la mafia, pero no es fácil. Si intento escapar, me matarán o iré a la cárcel. No tengo a dónde ir", explicó Marco con tristeza en los ojos. Amelia tomó su mano y la apretó con fuerza. "No tienes que hacerlo solo, Marco. Te ayudaré a encontrar una salida. Juntos podemos hacerlo", dijo Amelia con determinación. Marco la miró a los ojos, sorprendido por sus palabras. Era la primera vez que alguien le ofrecía ayuda de manera desinteresada, sin pedir nada a cambio. Se sintió agradecido y aliviado de tener a alguien en quien confiar. Los dos se quedaron en silencio por un momento, procesando lo que acababan de compartir. Luego, Marco se acercó a Amelia y la abrazó con fuerza. Amelia se dejó llevar por el abrazo, sintiendo el calor y la seguridad de los brazos de Marco. "Gracias por escucharme, Amelia. No sabes cuánto significa para mí", dijo Marco con voz temblorosa. "Siempre estaré aquí para ti, Marco. Juntos podemos encontrar una manera de salir de esto", respondió Amelia con una sonrisa reconfortante. Los dos se quedaron en silencio por un momento más, disfrutando del abrazo y la cercanía el uno del otro. Ambos se quedaron en silencio por un momento, perdidos en sus propios pensamientos. Finalmente, Amelia rompió el silencio. "¿Y ahora qué?" preguntó, con una mezcla de curiosidad y temor en su voz. "Ahora, nada ha cambiado", respondió Marco con una sonrisa irónica. "Sigo siendo el mismo hombre peligroso que encontraste herido en la carretera". Amelia frunció el ceño, sintiendo una punzada de miedo. ¿Qué significaba eso para ella? ¿Qué implicaciones tenía estar involucrada con alguien como Marco? "Pero también eres una persona", respondió Amelia, tratando de mantener la calma. "Y tienes una oportunidad de cambiar tu vida". Marco la miró fijamente, como si estuviera considerando sus palabras. Finalmente, suspiró y dijo: "Tal vez tengas razón. Tal vez sea hora de dejar atrás esta vida". Amelia sintió una oleada de esperanza, pero también sabía que era demasiado ingenua para pensar que las cosas serían tan fáciles. Sabía que Marco estaba atrapado en un mundo peligroso y que su escape no sería fácil. "¿Cómo puedo ayudarte?" preguntó Amelia, decidida a hacer lo que fuera necesario para ayudar a Marco a escapar de su pasado. Marco sonrió y la tomó de la mano. "Solo estar aquí para mí ya es suficiente", dijo. "Gracias por escucharme y por no juzgarme". Amelia sintió un calor en su pecho al escuchar esas palabras. Sabía que no sería fácil, pero estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario para ayudar a Marco a escapar de su pasado y tener una vida mejor. "Siempre estaré aquí para ti", respondió Amelia, sintiendo una determinación renovada. "Juntos encontraremos una manera de escapar de todo esto". Y así, decidida, comenzó a planear su siguiente movimiento. Sabía que no podía permitirse cometer errores en un juego tan peligroso. Pero su curiosidad y atracción hacia Marco la llevaron a tomar riesgos que nunca había imaginado antes.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR