Evelyn Mientras mi top se deslizaba, las manos de Jacob se movían con gracia indescriptible, bajando mis shorts en un movimiento fluido. Sus labios encontraron mi cuello, dejando besos abiertos a su paso. Mi espalda se arqueó, y enredé mis dedos en su cabello, atrayéndolo hacia mí mientras nuestros labios chocaban. Nuestro beso era feroz y desesperado, como si nuestra existencia dependiera de ello. Y, demonios, malditamente lo hizo. Ni uno de nosotros tenía la más mínima idea de cuándo...nos volveríamos a encontrar o si papá aprobaría alguna vez nuestra relación. La incertidumbre de nuestro futuro se cernía sobre nosotros. Y ahí estaba el problema: queríamos todo de una vez, sin pérdidas ni relaciones que se perdieran y era muy improbable que sucediera si el destino se nos opon

