CAPÍTULO 24

1492 Palabras

ANCEL.  Oprimo el volante con fuerza.  Mis ojos están puestos en la autopista viendo como paso a cada auto que se interpone en mi maldito camino. Piso el acelerador y tocó el claxon esquivando a los automóviles, me importa muy poco pasar los límites de velocidad, me vale mierda incluso pasar varias señales de tránsito. Solo necesito con urgencia sacar de mi sistema esta enajenación que me trastoca y me veo obligado a no tomar decisiones porque di mi palabra de no cometer una tragedia, pero no estoy tan seguro de poder realizarlo, no cuando comprendo la realidad.  —¡MALDICIÓN! —grito con voz ronca.  Mis pensamientos están dispersos actuando de manera descontrolada, no puedo pensar con imperturbabilidad. Es necesario ser sereno porque aunque no me arrepienta de lo que pueda hacer, tendré

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR