10 de diciembre, 2021. CHELSEA. He pasado días angustiada y preocupada al observar el comportamiento de Ancel, me está causando ansiedad su estado alarmante. Hacemos todo para impedir que salga por las noches, pero no tenemos resultados porque cada vez llega drogado y borracho; anda de fiesta en fiesta como si nada le importara, incluso su rendimiento académico ha disminuido por sus inasistencias. No sabemos qué hacer, cómo detenerlo porque este paso terminará mal. Es como regresar al pasado, después de la muerte de su hermana, donde optó por calmar su dolor emborrachándose y descuidando los estudios, ha vuelto a retomar la misma rutina, como si estuviera aliviando su dolor. —¿Cómo lo detenemos? —preguntó Rhys, inquieto. —No podemos seguir de esta manera, debemos hacer algo. —Tran

