-Siento que el viernes tu entrenaras lo suficiente-Para mi sorpresa Gia es la que empieza la conversación. En cuanto hemos salido del gimnasio, Gil y Shay se nos han adelantado un poco y Gia se ha quedado a caminar a mi ritmo que debido a los golpes es un poco lento. Me ha sorprendido, y a la vez agradado mucho su gesto. -No es tu culpa-me encojo de hombros riéndome. -Si lo es. Te quedaste ayudándonos con derecho y deduzco que te quitamos horas de entrenamiento. -Nadie me apuntó en la cabeza con una pistola Gia. -Sonrío quitándole importancia. -De todas formas, lo siento-Se disculpa de nuevo. -Pues yo no. Fueron unas horas bastante bien invertidas. –Le guiño el ojo a lo que ella responde con una risa y obviamente un sonrojo. - ¿Te ha gustado el combate? -Le pregunto realmente curioso.

