Un día más es un día menos. O eso llevo diciéndome toda la semana. Por fin estamos a viernes lo que significa que ya es el último turno del día. Hoy solo he tenido turno de mañana, el cual ha estado bastante tranquilo, pero ha estado sin Gil ya que este tenía algo que hacer (la noche anterior salió de fiesta) y hoy ha decidido cambiar su turno a la tarde por lo cual no hemos estado juntos, pero no el compañero de hoy era muy simpático y me ha tocado en barra así que tampoco me ha importado mucho su abandono hacia mi persona. Por la tarde, dado que no tengo nada que hacer y me aburro mucho en casa hago la bolsa del gimnasio y me dirijo hacia la cafetería. No me toca trabajar, pero a Gil sí, así que iré a hacerle compañía o mejor dicho, molestarlo un rato. En cuanto llego a la cafetería u

