No lo pienso mucho antes de tocar el timbre de la casa en frente de mí porque si no sé qué me arrepentiré de haber llamado. Acabo de acompañar a Gia a su casa, tras haber pasado parte de la tarde juntos. La cosa ha ido mucho mejor de lo que pensaba. Sin darnos cuenta nos hemos puesto a hablar, yo más que ella, pero ella mucho más que nunca. Hemos hablado de mi pasión por el boxeo, de su carrera en derecho, de la universidad un poco. No hemos profundizado en aspectos personales lo que he agradecido porque no me siento cómodo hablando de mi vida, aunque sé que tarde o temprano se terminará enterando. Porque con Gia pretendo que esto dure. Todavía no tiene nombre, pero lo tendrá pronto.
-Sinceramente pensaba que no ibas a venir. –La rubia abre la puerta.
-Te he dicho que si vendría-Enarco una ceja.
-Ya. Pero dado que te he enviado un mensaje y me has dejado un buen visto, he supuesto que habías cambiado de opinión o que me habías dicho que sí para que callara-Explica.
-Hablas demasiado-Le digo. Esta me mira por unos instantes antes de reírse.
-Lo sé. Y tú eres muy borde. -Se hace a un lado para que pase.
-Lo sé. Pero solo con la gente que me cae mal. -Dejo la directa al aire.
-Oye, tregua. Ya me he disculpado y estoy haciendo un esfuerzo para que esto funcione. Pon de tu parte, por favor-Me pide. -Mira. Papá estaba muy ilusionado contigo, y cuando le dijiste que no querías saber nada de él. Ha estado todos estos días muy triste y no me gusta verlo así. –Parece que realmente se siente mal por Seth.
-Está bien. Tregua. Pero no pienso tener paciencia contigo, si vuelves a portarte como…
- ¿Una perra? -Enarca una ceja divertida. -Me portaré bien. Lo prometo. -Hace algo raro con sus dedos que supongo que simulan una promesa. –Esa noche se me cruzaron los cables. Explicación rápida. Es mi primer año de universidad y el chico popular se fijó en mí. Así que hice todo lo posible para estar en una relación con él. Era muy frustrante ver qué pasaba de mi a veces y lo pagaba con todos a mi alrededor. Por eso fui tan perra esa noche, justamente acabábamos de discutir. Hasta que no me ha dejado no me he dado cuenta de lo tonta que he sido y de cuanto me he humillado. Pero nunca es tarde y siempre puedo intentar enmendar mis errores. Estoy arreglando las cosas con mis amigas y amigos y ahora con mi familia. -Habla rápido y mucho, pero escucho atentamente su explicación sin decir nada. - Por cierto, gracias por lo de la fiesta y por no haberle dicho nada a papá. Me hubiera matado-Agradece.
-Me debes una por eso. Me llevé la bronca por ti. -Recuerdo con fastidio esa noche.
-Lo sé. –Sonría con inocencia. -Pero no me importa deberte una. -Responde.
- ¿Por qué? -Pregunto confundido. Esta chica es muy rara.
-Porque eso significa que deberás seguir en nuestras vidas para que te deba algo. Y por tanto esta cena es el inicio. -Sonríe de lado.
-Me debes algo significa que me debes algo y punto. No hace falta que le busques ningún trasfondo porque no lo hay. -La corrijo.
-Si, como sea. -Rueda los ojos divertida-Vamos. -Empieza a caminar por el mismo camino que recorrimos la última vez hasta el comedor. -Papá a llegar pronto. No sabe nada así que esto le va a sorprender gratamente. -Dice con ilusión. Pero mi mente recapitula sus palabras. Si su padre no está significa que…
-Hola Levi-Oigo la voz de Callie que aparece al comedor con platos en sus manos. -Me alegra mucho verte de nuevo. -Dice con una gran sonrisa.
-Hola-Saludo en su dirección. Espero que Seth llegue pronto porque no creo poder soportar estar con estas dos a solas por mucho rato. No me acabo de creer que estas estén contentas con mi “Incorporación” a la familia. No puede ser que sean tan comprensivas así que me mantendré en guardia.
-Seth se va a alegrar mucho de verte-Me dice aun sonriendo. Esta mujer me agrada y no quiero que me agrade. Me transmite mucha simpatía, paz.
Asiento sin saber muy bien que hacer o decir.
- ¿Nos ayudas a poner la mesa? -Me pregunta Callie. Asiento, porque eso será mejor que quedarme de pie mirándolas con desconfianza.
La sigo hasta la cocina la cual es enorme como el resto de la casa vaya.
- ¿Es grande eh?-Blair pregunta al parecer dándose cuenta de mi escrutiño.
-Bastante-Asiento.
-Sí, la verdad es que aunque no me lo quieran decir se gastaron bastante pasta en la casa Y eso que no has visto la casa de los abuelos-Me dice en voz” baja” aunque no tanto para que Callie no la oiga.
-Blair déjate de tonterías. –Callie rueda los ojos. Parece que no quiera que sepa cuánto dinero tienen, aunque es obvio que mucho. Abuelos. ¿Los padres de Seth seguirán vivos? –Si quieres Blair te puede enseñar la casa luego-Callie propone. No me interesa mucho ver la casa, honestamente. Pero tampoco quiero ser tan maleducado.
-Estamos en casa. -La voz de Seth se hace presente salvándome de contestar.
-Venga llevar todo esto a la mesa. -Callie nos apresura. -Estamos en el comedor Cariño-Grita para Seth.
-¡Mamá!-La voz de la pequeña se hace presente por la casa-Lo hemos comprado, ya tenemos el piano.-Dice con mucha ilusión. La niña se queda quieta en cuanto me ve, obviamente no me esperaba aquí. Pero mi mente no está en ella ahora, sino en el piano. Recuerdos de mi infancia se hacen presentes en mi mente. Tocando el piano con mi abuela durante las tardes. Cierta melancolía me acoge sin poder evitarlo. Esos eran mis momentos de paz y de felicidad. Pero lo tuvimos que vender para cubrir una de las grandes deudas que mamá iba dejando por el camino y no he vuelto a tocar uno.
-Hola-Me saluda la pequeña con timidez.
-Hola-Le guiño el ojo divertido. Se ha sonrojado la pobre, aunque no tanto como Gia suele.
-Levi-Seth aparece detrás de la chica. Esta muy sorprendido. De hecho, por su cara, parece que haya visto un fantasma. - Tú, estas aquí-Afirma lo obvio. Asiento ahorrándome una sonrisa burlona porque su expresión realmente me hace gracia y Blair tampoco ayuda.
-No papa, es un espectro. Estas viendo su fantasma-Blair dice con una rara voz.
-Blair-Callie la riñe. Seth por su parte sigue mirándome, sustituyendo su expresión de sorpresa por una de alegría. - ¿Qué haces aquí? -Pregunta.
-Blair me ha invitado. -Contesto encogiéndome de hombros.
- ¿Blair? -Seth pregunta dirigiendo su mirada hacia ella.
-Sé que me porté muy mal la otra noche y esta es mi forma de disculparme y enmendarlo. -Explica esta. -Así que venga, sentaros todos. –Nos dirigimos todos hacia allí. –
-Una mano en mi hombro me detiene con suavidad. Es Seth-Gracias- Agradece. No sé bien que agradece, pero entiendo el agradecimiento. Me limito a asentir.
-He cocinado un caldo de verduras buenísimo. -Dice Blair en cuanto nos sentamos.
- ¿Has cocinado tú sola? -Ella pregunta con desagrado.
-Si-Blair la fulmina. No entiendo bien a que se debe esta lucha de miradas hasta que pruebo la sopa.
- ¿Te gusta Levi? -Me pregunta Blair atenta a mi respuesta. Me planteo si ser sincero y decirle que está asquerosamente malísima o soy cortés y le digo que está bien. Me limito a decir una verdad enmascarada.
-Nunca había probado una igual-Una igual de mala me ahorro. Como alguien puede hacer un caldo de verduras tan malo. Veo la cara de sufrimiento de Callie y Seth y me escondo la carcajada. Ella por su parte ni siquiera se ha molestado en comérsela y la mía está a medias y así se va a quedar.
- ¿Ella no vas a comer? -Blair le pregunta con el ceño fruncido.
-Estoy haciendo hueco para el segundo plato. –Contesta ella. Y no puedo reír por lo bajo a su contestación. Esta niña se ha vuelto mi favorita.
-Bien, de segundo hay lasaña de carne-Ni de coña me voy a exponer a que esta me intoxique con su comida.
- ¿Quién quiere lasaña? -Pregunta Blair con alegría. Todos se quedan en silencio. Seth con cara de sufrimiento, Ella de fastidio y Callie divertida. -Levi quieres ser el primero en probarla? -Me pregunta. Esto tiene que ser una broma
-No gracias, soy vegetariano-Miento. O es eso
- ¿A sí? ¿Des de cuándo? -Pregunta obviamente o creyéndoselo teniendo en cuenta que la última vez que estuve aquí comí carne.
-Desde hace unos segundos-Les respondo con una sonrisa irónica. Todos en la mesa rompen en carcajadas excepto Blair que me mira con una mirada que desde luego no es nada agradable.
-HA, HA, qué gracioso-Me fulmina con la mirada.
-Podéis comer todos. He cocinado yo la lasaña-Callie dice con calma
-Sois todos unos malagradecidos. Encima que os cocino-Se indigna.
-Lo siento cariño, pero de verdad que tu cocina es pésima. -Seth le dice con toda la cautela posible, pero Blair igualmente se ofende y se limita a cruzarse de brazos sin contestar.
-Tranquila, un par de clases más y tu comida empezará a ser comestible-Callie la intenta consolar.
-Ni hablar. No más clases. Me doy por vencida. La cocina no es para mí-Suspira.