- ¿Porquè demonios no puedo hacer una llamada? Tengo derecho a hacerla-Maldigo de nuevo. Llevo por lo menos ya 3 horas en esta maldita comisaria. Me han arrestado por agresión además de formar parte de la alteración del orden público de la fiesta. Es decir, me están acusando de dos cargos. Por ello, debo pasar 48h en prisión o pagar una fianza de 3000 euros. Quiero hacer la maldita llamada para decirle a Gil que vaya a por ese dinero a mi casa, aunque eso suponga quedarme prácticamente sin ahorros, pero maldita sea, no pienso pasar la noche arrestado.
-Muchacho deja ya de gritar si no quieres pasar una noche más aquí-Me amenaza el oficial.
-¡Pues dejarme hacer la maldita llamada!-Grito con fastidio. -¡Llevo toda la maldita noche pidiéndola!.
-Y así seguirá como no calles-Me advierte.
Encima el muy imbécil de Taylor se ha hecho el mal herido y se lo han llevado en ambulancia. Maldita sea siempre acabo cobrando yo. Apoyo mi cabeza en las rejas. Me doy por vencido. Voy a pasar la noche aquí.
-Tyson- Me grita el oficial media hora más tarde.
-Qué-Murmuro desganado dese el banco en el que estoy tumbado.
-Vienen por ti-Me dice abriendo la celda. Me siento confundido. ¿Quién debe de ser? Tal vez Gil se haya enterado que estoy aquí.
- ¿Quién es? -Pregunto.
- ¿Qué tal si te levantas y lo descubres tú mismo? -Me dice con desgana. Si tan solo no fuera policía le daría una buena hostia. Cretino. Conteniéndome de contestarle salgo de allí.
Me sorprendo en cuanto veo a la persona que ha venido por mí, aunque no mucho teniendo en cuenta que trabaja aquí.
-Levi-No parece muy contento de verme.
-Seth-Asiento en su dirección.
-Firma aquí muchacho-Me da unos papeles el oficial gilipollas. Sin detenerme a leerlos los firmo y este me da mis cosas que me han sacado en cuanto me han encerrado. -Ya puedes irte. No te quiero volver a ver por aquí-Me advierte. Ruedo los ojos sin decir nada.
-Gracias Kevin. Te debo uno-Seth le agradece.
-No hay de qué-Le quita importancia.
-Vamos-Seth me dice empezando a caminar hacia la salida. No va vestido con el uniforme, así que deduzco que está fuera de servicio y que el oficial cretino o algún otro le habrá dicho que estoy aquí, porque no creo que su hijita estúpida se haya delatado.
Seth se sube al coche sin decir nada y yo le copio sin ganas. Conduce en silencio en dirección a mi casa. Esta tenso y sé que está muy molesto y me molesta que se quede callado.
-Vamos suéltalo. -Suspiro con fastidio.
- ¿Qué ha pasado? -Pregunta serio sin apartar la mirada de enfrente.
- ¿Importa? -Le digo con pesadez.
-Sí, si me sacan de la cama a las 5 de la mañana para avisarme que estás en la cárcel-Dice con un tono de voz dura y eso no me gusta nada.
-Yo no te he llamado ni pedido que vinieras por mí. -Le recuerdo también con un tono duro.
-Lo sé. Y eso es lo que me enfurece más. - Admite. -Levi te dije que podías llamarme si me necesitabas. Estabas detenido, ¿qué mejor ayuda que la de un policía? -Me pregunta. Así que no está enfadado sino dolido. Sinceramente en ningún momento se me ha pasado la idea de llamarlo. Así que sé qué decir, porque sé que si hablo lo heriré más así que me limito a callar
- ¿Qué ha pasado? -Pregunta de nuevo dejando a un lado ese tema.
-Una pelea con un imbécil-Finalmente respondo.
-Estas federado Levi. He conseguido que te sacaran los cargos, pero si te denuncia perderás la licencia-Me riñe. No me había parado a pensar en ello, honestamente. Pero sé y espero por el bien de Taylor, que no me denuncie. -Debes andarte con cuidado.
-Lo sé. –Y tras esas palabras no volvemos a hablar en todo el camino a casa.
-Gracias por sacarme y por traerme-Agradezco cuando aparca en frente de mi casa.
-No hay de qué-Le quita importancia. -No te quiero volver a ver en la cárcel Levi. -Me advierte. –Lo digo muy enserio.
-Está bien.