CAPÍTULO OCHO

1515 Palabras

CAPÍTULO OCHO Riley se dio la vuelta. ¿Qué podría haber hecho ese terrible ruido ensordecedor? No vio nada diferente en el sombrío desierto de Arizona. Oyó al jefe Webster preguntar: —¿Qué pasa? Parece que viste un fantasma. Por un segundo, Riley pensó: «No, pero tal vez oí uno.» Luego se dio cuenta de que Crivaro y Webster la miraban. —¿Qué fue ese sonido? —les preguntó. —¿A qué sonido te refieres? —preguntó Webster. Luego lo volvió a oír; un traqueteo extraño como un motor de auto que no podía arrancar, solo que más agudo. Aunque no fue tan fuerte como la primera vez, cuando interrumpió su exploración de la mente del asesino, igual le resultó discordante. Webster se echó a reír y dijo: —No puedo creer que te dejes asustar por un ave, chica. Te creía una agente valiente de la UA

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR