Eventualmente después de eso a Mary se la tragó la tierra. O al menos eso parecía haber pasado. Sabía que me había pasado de la raya y me sentí mal, pero al ver los resultados de mi conversación con ella, se me olvidó todo el remordimiento. Fred parecía muerto en vida, pero estaba conmigo y eso era lo que me importaba, por el bien de mi bebé. Aunque a veces me diera pena verlo tan triste. Hace unas semanas fue nuestra graduación, y ahora, planeamos nuestra boda para dentro de un mes. Afortunadamente mi embarazo aún no se nota a pesar de estar casi en el cuarto mes de gestación, sobre todo cuando todos piensan que apenas estoy en el segundo. El caso es que aún solo la familia sabe el por qué de la boda. Los conocidos de ambas familias se sorprendieron al enterarse de nuestro com

