—Pero miren a quién tenemos aquí... —Ashley, no —le pide Freddie cuando nos ve entrar al establecimiento. Es su hermana y sabe el escándalo que está por formar. —¿Acaso tu familia y tú no se habían largado a otro estado? —pregunta haciéndole caso omiso. —Hola, amor… —musito yo, acercándome a Fred y enrollando su cuello con mis brazos para abrazarlo y marcar territorio frente a mi rival. Me siento patética cuando me aleja. El rostro de Mary se torna pálido, pero le lanza una mirada intensa de odio a mi mejor amiga. —Por culpa de tus mentiras casi le destruiste la vida a mi hermano. Ya nos fuimos de tu casa hace mucho tiempo, ¿no era eso lo que querías? —dice. Ashley suelta una risilla sin gracia, como si no pudiese creer su cinismo, aún cuando es válido lo que dice. Me sorprend

