Un fuerte dolor de cabeza es lo que me hace despertar después de, lo que deduzco, son varias horas después. Miro a mi alrededor y caigo en cuenta de que no estoy en mi habitación sino en la de Andrew, y me siento avergonzada. Lo veo a él, que está durmiendo plácidamente a mi lado con una mano sobre mi vientre y una de sus piernas encima de las mías. Con sumo cuidado me logro liberar de su agarre sin que despierte y me levanto. De puntillas recojo mi vestido y mi pequeño bolso del suelo, y busco mi celular para ver qué hora es. Dios, por favor que mis padres aún no hayan vuelto de ver a su amigo. Te lo suplico. Con algo de asco, pero sin tener otra opción, me pongo mi ropa interior y decido buscar en el armario de Andrew algo que pueda ponerme. Tomo prestada una sudadera junto con u

