Abro los ojos, sobresaltado, tomando aire. Como si me estuviera ahogando. Puedo notar en medio de la lucidez, que estoy en una habitación de hospital, pero muy antiguo. Poso mi mano en mi cabeza, suavizándola. Haciendo ademán de sentarme, escucho música a la lejanía. Poso mis pies en el suelo, caminando hacia el ruido. Hago un mohín, por la aún desorientación ¿Lo del refrigerador lo soñé? Me cuestiono. Vislumbro a Noelle, adornando un árbol de navidad junto a un sujeto con bata médica, arrugo mi cejo ante la escena. ─Oh, despertaste ─comenta el hombre de cabello castaño y ojos azules, parece muy joven para ser Doctor y además de este pueblo, pienso. Él camina hacia mí, mirándome con atención, colocándome incomodo ante su examen breve con una luz y mis pupilas. ─Está bien, solo un po

