Rompió el abrazo con Blake con brusquedad cuando vio a Thomas allí parado, con una expresión amarga y perpleja en el rostro, no supo por qué, pero sintió la profunda necesidad de correr hacia Thomas, de decirle que aquel abrazo con ese extraño no significa absolutamente nada, que podía borrar de su rostro aquella expresión de sorpresa, de amargura… que ella seguía amándolo, pero, empleando toda la fuerza de su voluntad se quedó allí, solo oyendo como Blake hablaba, pero no prestándole atención, solo cuando Thomas se fue casi corriendo de la escena fue que ella volvió a centrarse en lo que el hombre frente a ella decía. —¿Qué sucede? ¿Es ese tu novio? Lo siento… no quise… —No, no lo es —lo interrumpió ella antes de que él consiguiera concluir—. Él no es nada, él no es nadie. Pero mentía,

