Ya pasó un mes de toda la locura con el doc. Tuve la oportunidad de conversar con él. Le di mi palabra que no iba a realizar la denuncia, con la promesa de su parte de no volver a tener contacto conmigo. Entre llanto y arrepentimiento me relató que la relación con su compañera no fue lo que esperaba y se sintió perdido. El recuerdo de su esposa no lo deja formar una nueva pareja ni comenzar de nuevo. Por eso enloqueció y tomó la decisión de obligarme a ser suya. Me prometió empezar un tratamiento psicológico y mantener la distancia. Me da lástima por lo bueno que es, pero es lo mejor. Lo malo es tener que aguantar a Bruno teniendo la razón, por cómo manejó lo de Violeta. ¡Odio que tenga razón! Hoy mi amorcito empieza a realizar la recuperación de su hombro. El centro donde voy

