Capitulo 5

1009 Palabras
El lugar estaba cálido, cambió su pase y se vio la oficina principal. El Oficial Marcos y Stuart estaban ahí junto a Samantha, quien andaba con unos pantalones negros, unos zapatos de aguja blancos, una remera negra y una chaqueta blanca.  - Buenos días oficiales, buenos días Samantha.— Los saludos a todos amablemente y se sentó. - Buenos días Oficial Johansson.— Dijeron Marcos y Stuart al unísono. - Buenas días Scarlett.— La voz de Samantha era suave y tranquila. - Bien, me gustaría ir a ver el cadáver e ir al lugar de los hechos. Quizás encuentre algo que nos ayude. - Por supuesto oficial, pero es muy temprano y ..... Estas horas son algo agotadoras.— Dijo Stuart mientras se rascaba la nuca.  - Okey, ustedes quédense, yo iré con Scarlett a investigar. Ambas salieron y se fueron al móvil que Scarlett llevó. Ella se sentó en el piloto y Samantha en el Copiloto. - ¿Sabes donde queda el hospital? Quiero ver el cadáver. - Si, yo te guío.— Arrancaron. - ¿Cómo ha dormido Scar? - Bien, me relajé tengo que admitirlo. Ya ordené y me acomodaré bien en la casa.— Miró por el espejo retrovisor y su vista regresó hacia la calle.— Y, ¿tu? - Yo bien, pero sola. Mi esposo trabaja como criminólogo igual que tu, pero antes de que esto pase, lo mandarón a Boston a investigar un caso así que yo estoy quedando sola en casa. Si él estaba aquí, tu no estarías sentado en este móvil. Lo dicho con algo de pena y Scarlett lo notó. - Mi novio se queja de mi trabajo porque siempre me mantiene lejos de él y antes de venir me dijo que era mi trabajo o él. Así que terminó con este caso y seguiré con el próximo. - A la derecha. Scarlett dobló. Vaya, debe ser difícil. Escoger entre el amor de tu vida y tu trabajo al que amas. Scarlett nego. - No, no es tan complicado, solo escoge al que te hace feliz.— Se formó un silencio que duró unos cuatro minutos. Scarlett detestaba el silencio, pero a veces era lo que más necesitaba en el mundo, en aquel momento necesario hablar.— Y, ¿de donde eres? - Soy de aquí, era hija única y mi padre era pescador. La temporada de pesca era buena y eran de esos tiempos que vos metías la mano en el mar y al sacarla, tenías un pez en la mano. Era mucha cantidad. Mi madre comenzó a trabajar limpiando casas y esas cosas, mi padre trabajaba y yo iba a una escuela pública, la mayoría les pasaba lo mismo que yo y bueno, la cosa es que me egrese y todo, hice la carrera de policía ya la mitad de la carrera me tope con mi esposo.— Sonrió al decirlo. La sonrisa era contagiosa y eso hizo que Scar sonriera también.— Dobla a la izquierda. - Yo conocí a mi pareja cuando iba a culpar al asesino, nos conocimos el día del juicio y luego me invitó a un bar, desde entonces hemos salido. Eso pasó hace cuatro meses atrás. - Ah, apenas arreglan. Yo con mi esposo nos llevamos 5 años de casados y te digo que son los mejores, mejor si es con la persona correcta. Aquí es Scar, estaciona. Estacionó la patrulla y luego se bajaron. Scarlett sacó su libreta para anotar y Samanta sólo miraba para todos lados.  Al entrar al hospital, el olor a medicina invadió su olfato y eso hizo que arrugara la nariz. Samantha sonrió y también arrugó la nariz. - Si Scarlett, aquí queman los medicamentos vencidos, son unos hijos de puta.— La continuación y se fueron a la secretaria. Una mujer de tez morena, cabello n***o y ojos oscuros les sonrió. - Hola señoras, ¿puedo ayudar en algo? - Ambas sacaron las placas. - Hola, buen día. Soy la Oficial Gobris, ella es la Oficial Johansson, queremos ver los cadáveres de las víctimas por favor. - Si, Vengan. Siguieron a la mujer, ella tenía un traje de enfermera color violeta y se amoldaba a su gran cuerpo. Era muy robusta y eso le quedaba bien.  Llegaron a una habitación que estaba al final de un pasillo algo siniestro que eso le puso a Scarlett los pelos de punta. Entraron y había dos camillas con vendas arriba de cinco cuerpos. - Aquí pueden investigar, ya encontrarán la salida. Si pasa algo, solo griten.— Se fue, dejándolas solas.  Scarlett se puso un guante de látex y sacó la manta blanca que había arriba del niño que había sido asesinado. - Oh mierda. Samantha se tapó la nariz y miró para otro lado. El rostro del niño estaba abierto por la mitad y su estómago también, a los costados tenía arañazos y mordeduras.  A Samantha le dio tanta impresión, que llegó hasta ser algunas arcadas pero se contuvo para no vomitar en el lugar.  Scarlett comenzó a mirar las mordeduras y los arañazos, pasó la libreta y la lapicera a Samanta. - Anota, 6 mordeduras en los dos brazos y una en el tobillo izquierdo, arañones en el cuello y en la oreja derecha. Falta el intestino grueso, los ojos, la lengua y el páncreas, el resto esta todo lastimado. Vamos al otro. A los otros cuerpos le faltaba lo mismo, algunos sufrieron más arañazos y mordidas, esa era la única diferencia. Salieron de ahí y se dirigieron a la patrulla. ¿A dónde vamos ahora? - Scarlett suspiró. No quería tener que ir a verlos, pero una visita no le vendría mal. - Iremos a Homer, conozco a alguien que sabe de esto. Comenzaron a conducir hacia Homero. Estaba a unas cuatro horas de Seward.  - Dios, esos niños, esas personas. ¿Qué persona parecía tanto odio para llegar a hacer eso? - Scarlett miró a los ojos. - Me parece que el asesino lo hizo por dos razones. Por hambre y para llamar a la atención de alguien. Se formó un silencio. Samantha se quedó recapacitando y luego hizo un chasquido con la lengua. - No se de donde sacas esas teorías, pero ahora que lo dices, tiene un poco de sentido. La persona que lo he hecho en Estados Unidos esos órganos para venderlos o ...— La otra opción la estremecía.— Comerlos.
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