Scarlett conducía con enojo e iba a una velocidad de ciento veinte. Pensaba en Sam, no lo podía sacar de su cabeza y mucho menos olvidar lo que le han hecho. Se dirigió al barrio privado donde vivía Mazon, el oficial asintió al verla y la dejó pasar. Scarlett encontró un cuchillo en la gaveta, no era gran cosa pero le serviría. Estacionó frente a la casa y se bajó furiosa del Jeep. Le pegó una patada a la puerta y vio a Mazon, desnudo penetrando a una chica rubia que estaba muerta. El hombre pelado la miró y sonrió. —Pero si es Scarlett Johansson, ¿qué vienes hacer por aquí?— Sus caderas se movían suavemente y su pene entraba y salía del útero del cadáver. Scarlett no respondió. Se acercó a él y le pegó una piña. Mazon se enfureció, le agarró la muñeca y le dió una cachetada. Scarlett

