Scarlett se puso nerviosa al verlo. Él la ponía tensa y un cosquilleo le corrió por la espina dorsal. Jason suspiró y se cruzó de brazos. —Que sorpresa.— Se formó un silencio. - Lo lamento, sé que tenía que decírtelo pero no pude. Sentí que tenía defenderlos y eso hice ... Bueno, eso hizo ella.— Intentaba mantener la calma y no salirse de control, sus manos le sudaban y le picaba la nuca de los nervios. —Me lo hubieras dicho, no te costaba nada. - ¿Sabes? Me levanto de aquí y me iré. Al diablo mi herida, ya está cosida así que no me importa. Ahora me iré y saldré de esta casa, porque no soy aceptada completamente aquí, en ningún lugar. Además, siempre estamos discutiendo porque estás eres un patán, estúpido que no sabe algo más que decir pelotudeces. Ella se quitó las sábanas, fue hast

