Esas simples palabras hicieron que su estado de ánimo cambie por completo, su cara cambió de felicidad a enojó. Se dió la vuelta y miró los oscuros ojos de Jason. Un suspiro salió de sus fosas nasales. Supo que se le venía ahora y se rascó la nuca en forma de pensamiento. — Debo irme preciosa.— Soltó Jason. Ella negó y se mordió el labio. — No quiero que te vayas.— Esas palabras hicieron que él se diera cuenta que le importa, la abrazó y le acarició el largo cabello. Scar se apoyó en su pecho. — Ya se que no quieres que me vaya, pero debo irme.— Se formó un silencio.— Nena, ahora eres humana, no eres como nosotros. Corres más riesgo si estás conmigo. Debo irme y lo sabes. — Prométeme que volverás.— Una lágrima resbaló por su mejilla. Jason besó su frente y le sobo la espalda. Pensaba

