Narra Gael: Después de hablar con el director nos vamos a nuestros medios de transporte, ella en su motocicleta y yo en mi auto. Cuando esta tomando su casco, tomo su rostro, le doy un beso tierno y suave, probando el sabor de sus labios, los que me tienen como si estuviera en un desierto al no sentirlos, me siento como un adolescente, incluso ni siquiera cuando tenia esa edad me comportaba así como con Victoria. El beso termina y acaricio su mejilla mientras apoyo mi frente con la suya, suspiro y abro mis ojos lentamente, la imagen que tengo me roba el aliento. Tiene sus ojos cerrados, sonriendo, ella es tan hermosa que debería ser pecado mirarla, cada vez que veo su rostro quedo hipnotizado, no hay nadie mas hermosa que ella, cuando sonríe, Dios, es perfecta tal y como es, no le cambia

