10

1834 Palabras

Al fin respiro tranquila al subir al avión, saludo a la azafata y me dirijo a mi asiento, voy en primera clase, al igual que cuando me vine a New York, espero no encontrarme a nadie molesto.  Llegó a mi asiento y suspiro al ver que el asiento de mi lado está vacío, me acomodo en la ventana como siempre y me pongo mis audífonos, cierro los ojos mientras dejo que la música me envuelva en su mundo de ritmo.  Sin darme cuenta me quedo dormida, despierto al sentir a la azafata decirme que debo abrochar mi cinturón, cuando voy a tomarlo unas manos que reconozco lo toman por mi.  Miro a mi lado y para mí maldita suerte esta David, se supone que no había nadie a mi lado  — ¿Qué haces? — le digo quitando sus manos de mi cinturón  — Hola para ti también, solo te ayudaba con eso — dice señalando

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR