-Creo que llevaré todos esos vestidos que están en aquella hilera-Estela señaló unos vestidos de colores que estaban colgados en la pared.
-Sí señora-Dijo la empleada y de inmediato empezó a descolgar los vestidos para llevarlos hasta Estela quien los esperaba con los ojos brillantes.
-También quiero díez vestidos talla M, los más hermosos que tengas, y unas bufandas de color n***o, rojo y azul.
Los otros vestidos eran para su madre Cristina, sabía que le iban a encantar. También eligió perfumes y zapatos.
Para ella solo se compró veinticuatro vestidos y lencería. Ella sentía que era poco, por ello decidió comprar carteras y accesorios. Estela sentía mucha emoción, nunca antes había comprado tantos vestidos.
-¿Algo más señora de Rivera?-Dijo la empleada con una sonrisa.
-Pensándolo bien creo que si falta algo-Los ojos de Estela se abrieron en gran manera luego de ver unas gafas que estaban en edición limitada. Se acordó que esas mismas eran las que había visto en una revista cuando vivía en su pueblo, y que mejor oportunidad que esta-Quiero unas gafas de esas-Señalo las gafas y de inmediato la empleada se las hizo llegar.
-Estas gafas son muy buenas, tienen una fibra especial para proteger sus hermosos ojos del radiante sol, además de eso, son muy resistentes.
Estela se las colocó y se miró al espejo.
-Son hermosas.
La empleada empezó a empacar y a sacar la cuenta de todos los vestidos y accesorios que había elegido la señora, en total dio una suma muy elevada.
Por eso no se preocupó, su esposo era millonario, se sentía muy importante en ese instante.
-Señora la cuenta da un valor de 90 millones de pesos.
-Todo esto lo pagará mi amado esposo-Estela salió por un momento de la tienda para llamar a Marlon quien tenía el dinero para pagar, pero en ese momento no lo vio. Ni tampoco estaba su auto.
-¡Marlon!-Gritó Estela desesperada.
Camino más para ver si lo veía y nada, no lo encontró. Había un vigilante afuera de la tienda, y de inmediato le preguntó por Marlon, el hombre se encogió de hombros y dijo que el señor había salido hace quince minutos.
Estela se enojó de gran manera, y su rostro estaba hecho una furia.
-Ese desgraciado, me ha dejado plantada.
El sol estaba muy caliente, por eso regresó a la tienda donde estaban las bolsas con todo lo que había elegido.
-¿Le pasa algo señora?-pregunto la empleada.
-Mi esposo salió por un momento, luego vuelve-dijo lo más calmada posible.
las empleadas volvieron a su zona de trabajo dejando a estela sentada en una silla, pero en el fondo se podía escuchar sus susurros mientras chismoseaban sobre la vida ajena.
-Me parece de mal gusto que su esposo el gran Marlon, no le de una tarjeta de crédito, eso habla muy mal de él-Dijo otra empleada que acomodaba unos vestidos en el mostrador.
-Si. De hecho a su ex esposa Raquel si le daba tarjetas e incluso venían juntos a comprar los vestidos-Dijo la empleada que había atendido a Estela minutos antes.
-Es que Raquel fue una buena mujer con Marlon, además ella es una mujer muy educada.
-Si tan buena mujer fue, ¿entonces porqué se dejaron?-Masculló Estela con los dientes apretados.
-Señora disculpenos-dijo una de ellas con las mejillas coloradas de la vergüenza. estela quería arrancarle la cabeza a ambas mujeres pero se contuvo para guardar sus malos modales, pero su paciencia acabó luego de escuchar en el fondo la voz de otra mujer quién compraba en la tienda.
-A veces hay mujeres que no les importa meterse en los hogares ajenos, y lo peor, es que son unas pobretonas.
De inmediato Estela volteó a ver a la mujer que estaba en el fondo.
-¿Disculpa?-Bufó con los oídos a la expectativa, mujer que le gustaba la pelea era a Estela, de inmediato se acercó a la mujer y la encaró-¿Repites lo que dijiste babosa?-insiste Estela con las manos enroscadas listas para darle una lección a esa mujer.
-Mira niña ilusa. Más bien regresa a la tierra de la cual fuiste desenterrada, no cabes en esta ciudad, además de todo, Raquel te odia cómo tú menos crees-La mujer se quitó los tacones, sabía que de parte de Estela venían ganas locas de causar un pleito.
Estela no lo dudó ni un segundo y aventó su mano la cual cayó justo en la mejilla de la mujer-Si tu madre no te enseño a respetar, yo si lo hare, desgraciada-dijo estela.
La mujer alzó sus manos y apuntó al cabello de Estela y de un fuerte jalón la tumbó al piso. Estela se quejó de dolor, pero sabía que tenía que partirle la cara a esta mujer, ella era flaca pero resistente en cambio su contrincante era más gruesa.
La mujer estaba encima de ella mientras le jalaba el cabello, Estela le daba fuertes trompadas a la mujer por la espalda, ambas luchaban por su orgullo. Las empleadas de la tienda salieron corriendo mientras pedían ayuda, pero era más que inevitable, la mujer era más fuerte, por tanto Estela aflojo sus puños, estaba cansada.
-¡Te voy a partir toda esa cara de estúpida!-Gritó la mujer y se levantó del piso dejando a Estela rendida en este, intentó levantarse pero su fuerza le falló, y fue allí donde la otra mujer aprovechó y le dio una tremenda patada justo en las costillas. De inmediato Estela quedó sin aire, se retorció de dolor, no podía siquiera levantar su cabeza, por ello quedó tirada en el piso mientras maldecía a la otra mujer-Tu eres una niña mimada, así que regresa a tu pueblo, no tienes estatus para estar en la cima-Estela cerró sus ojos mientras recuperaba el aire, por su parte la otra mujer acomodo su cabello y salió de la tienda rápidamente.
La mente de Estela estaba en blanco, había recibido una paliza, aunque ella intentó dar lo mejor de sí. No pudo, por ello se sintió con mucha impotencia.
-Todo esto es tu culpa Marlon -Susurra.
Una de las empleadas regresó y ayudó a Estela a levantarse del suelo.
-Ya hemos llamado a su esposo, viene en camino- avisó la mujer mientras le daba un vaso de agua a Estela. Su rostro estaba muy dolido pero a la vez lleno de rabia.
A los pocos minutos Marlon entró a la tienda con desesperación.
-Estela-Dijo y de inmediato ella apartó su rostro, tan solo la voz de él le causaba disgusto.
-Señor, aquí está la comprá que su esposa eligió-La empleada le da una factura a Marlon, y ni siquiera la miro cuando ya estaba sacando su tarjeta para pagar todo. Se acerca a Estela para preguntar qué había sucedido pero ella temblaba de la misma rabia.
No lo miro a la cara ni le respondió solo se levantó de la silla y caminó a zancadas hasta el auto. Entró y tiró la puerta, tan duro que hizo vibrar el auto, de inmediato se miró al espejo y su ojo estaba un poco colorado e hinchado.
Quedó paralizada, no podía parpadear, no llevaba ni tres días en la mansión cuando ya había recibido una paliza.
Su boca empezó a dibujar una profunda tristeza, y sus ojos se echaron a llorar.
-Mamita por qué carajos hiciste ese contrato, ¿No había otra manera de pagar? Mi vida depende de Marlon, ahora soy suya.
Marlon acomodo en el baúl todas las bolsas, eran muchas y pesaban.
Luego se subió al auto y sin preguntar decidió encender su auto.
Estela secó sus lágrimas y trago horrible.
-Estela ¿dime porque estabas peleando?-Pregunto ahora si, sabia que Estela no le iba a responder pero por lo menos lo intento. Ella soltó un suspiro y se apoyó de la ventana para apreciar las calles-Mira, puedo ayudarte, le vamos a poner una demanda si eso es lo que quieres-Propuso Marlon. Pero Estela no respondió-Solo cuéntame qué fue lo que pasó-Insiste Marlon con voz carismática.
-Marlon, ¿Porqué me dejaste plantada? ¿Por qué no me defendiste? ¿Porque me hiciste pasar vergüenza a la hora de pagar un maldito vestido? ¿Por qué eres tan mala gente?-Marlon detuvo el auto en seco por tanto ninguno de los dos salió lastimado ya que llevaban su cinturón de seguridad.
-Calmate-La miró con angustia-No te he abandonado, solo salí a ver a mi hija Yesenia-Estela le hace burla.
-¿A tu hija? ¿No será que fuiste a ver a tu ex esposa?-Preguntó Estela mientras se cruzaba de brazos.
Marlon rascó su cabeza y volvió a mirar a Estela, su mirada estaba vacía, y llena de resentimiento.
-Yesenia sufrió un accidente-Respondió con la voz temblorosa-Pero gracias a Dios no le pasó nada. Solo me llamaron del hospital y era obvio que tenía que ver a mi hija.
-¿Y me imagino que también estaba tu ex esposa Raquel?-Cuestionó mientras acomodaba su cabello.
-Si, es la madre de mi hija. Es de lógica que tiene que estar al pendiente de ella.
-Tu esposa no habla muy bien de mi, se nota que tiene a la gente creyendo que yo soy una destroza hogar, una roba maridos y todo lo que se les ocurra decir de mi.
-Estela piensas demasiado-Dijo Marlon.
-La mujer con la que me he peleado, dijo barbaridades, y todo porque tu ex habla pestes de mi, lo juro que es así.
-Estela por favor-dijo Marlon ya cansado.
-Marlon sigo diciendo que este contrato es una mi3rD∆, solo déjame ir y listo, yo puedo trabajar y pagar todo ese dinero.
-¿En dos años puedes alcanzar a reunir mil millones?-Preguntó Marlon mientras empieza a conducir.