San Francisco Hablar de todo el torbellino que volteo de patas su vida, le trajo alivio a Prescott, su próxima cita la dejaron abierta, hasta podríamos alegar que la psiquiatra anhelaba que fuera más pronto que tarde. El desenvolvimiento de la vida de su paciente tomo un rumbo bastante interesante, lo único que le aconsejo fue examinar detenidamente su sentir con respecto a todo, la siguiente vez esperaba saber con mayor precisión todo lo que él percibía. En cuanto a Prescott, el haber exteriorizado todo, incluso algunos de los pensamientos que no compartió con nadie, fue de gran ayuda, se asombró al haber escuchado salir de su boca la descripción que le proporciono a la psiquiatra. Ya que en sus palabras todo era subjetivo y cargado de esa atracción que alego sentir por ella. Al

