La firma de libros en la librería local fue un éxito total. Hacia años que no pisaba ese lugar, pero parecía que había sido solo el día anterior. La señora Bacall, una mujer ya de unos 70 años, aún seguía siendo dueña de la librería. June se encargó de avisarle a la editorial. Quiso hablar con Samantha pero ésta estaba de viaje por trabajo. Habló con el dueño en persona, pues era el marido de su amiga, y a él le pareció bien. Dijo que iba a informarle al departamento de Marketing y así, la firma de libros que se suponía fuera un evento pequeño, se convirtió en algo mucho más grande de lo que pensaba. Juju estaba feliz, asistiendola. Rory no fue, estaba trabajando con su computadora en su proyecto. Pero le asombró ver a Ronnie, a Kenny e incluso había ido Taylor con su hijo. El hijo de

