Había hablado con Samantha y también con Kathy. No había aún novedades de la serie para tv o de las películas, y Ginger estaba bien. Acababa de recibir una foto de la bebé de Kathy durmiendo con los dos gatos gordos, uno blanco con gris y otro colorado, y sonrió. La bebé de Kathy era hermosa y especial...en un buen sentido. Sintió una punzada en el corazón y sintió recuerdos de su pasado revolverse. El dolor aún ahí, latente. Suspiró y dejó su teléfono. Miró otra vez la pantalla de su laptop. Estaba en blanco igual que su mente. Se levantó y estiró su cintura. Al pasar por el espejo, vio por el rabillo de su ojo las estrías decoloradas que surcaban los costados de su abdomen y se las tocó. Le dolía la cabeza se dió cuenta, un latido había comenzado a formarse en sus sienes. Tomó

