POV ALANA
- ¿Lo amas? - Era la décima vez que Henry me lo preguntaba desde qué le había contado cómo había encontrado a su novia y a mi esposo, de eso ya cuatro días.
-No sé si lo amaba en realidad- le contestó, sabía que no era el tema que venía a hablar a su oficina, pero él, no me iba a dejar de preguntar -En el momento que los escuche hablando sentí un alivio, como si me hubiese deshecho de algo que en realidad no era para mí
-Todos te dijimos que él no era para ti- me dice y yo ruedo los ojos -Tomás y yo por lo menos siempre te lo dijimos
-El que tus hermanos se llevaran bien con el jugo mucho a favor de Liam y lo sabes- Digo mencionando a mis otros dos amigos, los gemelos de los Blopper, que adoraban a mi ex solamente porque tienen en común que adoraban los caballos –Aunque después de lo que Liam hizo con nuestra información, jamás le volverán a hablar y lo sabes, puede que le cayera bien mi ex, pero yo para ellos soy su hermanita pequeña
-En eso tienes razón- me dice sonriendo- no puedo creer que el imbécil de Liam haya tenido un cerebro tan chiquito como para mandar a publicar algo tan absurdo, pero lo que en verdad me preocupa es que alguien lo haya visto, había fotos tuyas de ahora.
-No tienes que preocuparte- le digo sonriendo, aunque en realidad estaba preocupada, confiaba en mi amigo, Henry era un estupendo hacker aparte de abogado, algo poco inusual, ya que al ser abogado no tendría que estar quebrantando la ley, pero él lo hacía en pocas ocasiones y solamente si las personas que le importaban corrían peligro -No tienes que seguir protegiendo mi identidad, Finnick ha estado a cargo de la empresa durante todos estos años, no creo que quieran hacerme daño a mí, no tengo voz ni voto en la empresa
-De igual manera, sigue siendo un riesgo- me dice suspirando -No sé quién es el que nos quiere hacer daño Alana, pero es de sabido que corremos riesgo, tú tuviste suerte, que tu papá te aparto de todo esto, Tomás y yo hemos tenido en lo que va el año tres intentos de asesinato y eso que recién estamos en abril.
-No sabes si tiene que ver con las empresas de las familias- le digo rodando los ojos por su paranoia- y no me salvo de nada, mi padre me aparto de lo que me pertenece por derecho de nacimiento, solo por ser mujer
-Te prefiero viva- me dice -tienes que prometer que te vas a mantener alejada de la empresa de tu padre
Antes de que pudiera contestar alguien golpea la puerta
-Señor- dice la secretaria de Henry entrando sin que mi amigo le dijera que entrara- El Señor Adriel Mathews está aquí para su reunión
-Hazlo que pase- le dijo y yo me pare para marcharme -No te muevas, es una reunión rápida sobre la empresa de la familia, por lo que no veo la razón por la que no puedas estar, pronto serás la nueva administradora
El padre de Henry me había pedido hace mucho que fuera la administradora de la empresa, pero jamás lo había tomado en serio, hasta ahora que había renunciado a mi trabajo. Sabía que iba a necesitar uno y aunque tenía suficiente plata gracias a que mi abuela me había dejado una herencia muy considerable, aun así, no me gustaba quedarme sin hacer nada.
-Hola, Henry- Escucho que dice alguien y miro hacia donde viene la voz y unos ojos grises me devuelven la mirada, no lo podía creer, que esos ojos grises que jamás pensé ver de nuevo estaban viéndome una vez más muy fijamente.
-Hola, Adriel tanto tiempo- le contesta mi amigo y hay me doy cuenta la familiaridad que hay entre ellos, Henry jamás llama a sus colaboradores por su nombre de pila -Ella es Alana Thompson, mi mejor amiga
-Mucho gusto- me dice sonriendo- Me resulta muy familiar ¿Nos conocemos?
Sabía que estaba jugando, vi como sus ojos me miraron cuando yo dirigí mi mirada a él y había visto cómo me reconoció.
-Lo dudo mucho amigo- contesta mi amigo por mí -Esta niña nunca ha ido a Grecia y creo que a ningún otro lugar que no tenga que trabajar, es tan aburrida, cuando iba al colegio solamente estudiaba, en la universidad igual y cuando empezó a trabajar solo salía de viajes cuando tenía que ir con su jefe a trabajar
-Yo si tomaba mis estudios en serio- le digo molesta por cómo me pintaba -Puedes ser un genio en muchas cosas cariño, pero sabemos bien que para tomarte en serio algo no eres capaz.
-Es mejor que los deje solo- dice Adriel, parecía un poco molesto -Solo venía a saludar otro día hablamos de la propuesta
-No- digo antes de que se vaya, la realidad era que yo necesitaba irme -Es mejor que ustedes hablen, yo tengo que irme a encontrar con mi hermano
-Prometiste que no te ibas a meter con la empresa de tu padre- me reclama mi mejor amigo
-No llegue a prometértelo y aparte no es por eso por lo que me voy a ir a verlo- suspire, era tan vergonzoso hablar de mi vida privada en presencia de alguien que únicamente conocía su desnudes -Aparte nunca voy a poderme mantener alejada de esas empresas, no quiero tener que esconderme de por vida, jamás me gusto esconderme. Aparté mira cómo resulto eso de esconderme, ni vos pudiste parar a Liam, ¿De quién más voy a tener que cuidarme?
No le dije nada más y me fui, sabía que él no tenía la culpa de lo que me había pasado con Liam, pero yo tenía razón, no valía la pena estarme escondiendo de algo que me pertenece y si así siempre iba a ser mi vida, tendría que tomar una decisión y volver a ser Alana Foster. Así por lo menos sabría que toda persona que se acercara a mi seria solamente para sacarme poder y dinero, el ser Alana Thompson no me había protegido de nada, solo había ayudado a que dos personas se acercaran a mí y me mintieran, solo por una herencia que según yo solo le pertenecía al hijo adoptivo de mi padre.