Roma - Chicos perdón! Se me hizo tarde – dije mientras me acomodaba en la mesa- No me miren así. - Entonces cuenta – dijo Lucia. - Mira, contigo estoy muy molesta – me hago la ofendida. - Ajaaaaaaa –dice Lu con cara de "en serio" – Tus labios hinchados y las marcas rojas de tu cuello me dicen que tan mal no te fue. - ¡¿Qué?! Tengo marcas –esto no me podía estar pasando a mis 27 años, no podía estar marcada como ganado o como una adolescente hormonal. - Solo un poco –dijo Jorge tomando un poco de su bebida-nada que un poco de correctos y base no cubran. - Dios... que vergüenza –dije tapándome con el pelo. - Seguimos esperando.... –esta vez habla Pablo. - Ya ya ya, bueno... si, fue una noche agitada- mi cara se tiño de rojo y los que se dicen llamar mis amigos hicieron vítores,

