Roman se detuvo fuera de la casa por un momento después de cerrar la puerta. ¿Por qué sentía que esta sería la última vez que vería a Evelyn? Lo había pensado, pensó que habían llegado a un entendimiento después de la noche pasada. Evelyn había sido... Cerró los ojos y luchó contra el endurecimiento de su cuerpo. Incluso después de ducharse, todavía podía sentirla, y aún podía escuchar sus gritos. Ella era exquisita. Su olor, el sabor de ella, todo. No alcanzarían esas alturas si Evelyn no confiara completamente en él para cuidarla durante y después. Suponía que los románticos dirían que ella fue hecha para él. Hecha para complacerlo. Hecha para que él hiciera todas las cosas depravadas que quisiera en su cuerpo. Por eso, su declaración de que todavía se iba se sintió como

