Al día siguiente despierto por el sonido de mi celular, lo busco por todos lados y una vez lo encuentro y leo el identificador de llamadas, bufo apagandolo, ni siquiera me dejan dormir. Me levanto con pereza dirigiéndome al baño para tomar una ducha, minutos después salgo envuelta en una toalla y me pongo algo cómodo, un conjunto deportivo y unos tenis. Tomo el bolso que había armado el día anterior para venir aquí e ignoro el sonido de mi teléfono, no se porque Esteban insiste tanto en llamarme si fui clara en que quería estar sola. Suspiro entrando en el auto y comienzo a manejar con dirección a la casa de Danielle, ni loca llego a la de Leonard con esta situación, primero lo primero. Un rato después estaciono en la casa de mi hermana quien abre minutos después de tocar la puerta, mi

