Lo único que se escuchaba en toda la sala era el sonido que producían mis tacones al pisar el suelo. Todo el mundo me seguía con la mirada en un silencio sepulcral. Había hecho un grandísimo esfuerzo por que no se notase en mi rostro la sorpresa y el terror que había sentido al descubrir a Guideon sentado a la izquierda de Richard. Había apartado mi rostro rápidamente y había seguido andando, escoltada por mis hermanos. Nadie había reparado en el cruce de miradas entre Guideon y yo. Nadie, menos Kayden, quien si parecía haberse dado cuenta, y nos miraba muy serio. Kayden no había conocido a Ozias, por lo que era imposible que hubiese deducido quien era el acompañante de Richard. El corazón me latía tan fuerte que me resonaba en los oídos. El silencio en la sala era tal, que estaba segura

