Las calles están tan vacías, que me sube un frio extraño por toda la espalda, reina un silencio profundo y e inquietante. Terminamos de salir del edificio a la acera y lo primero que noto es el artefacto expulsa viento que tenía el hombre que limpiaba el polvo, está tirado de cualquier manera; de seguro lo dejó tirado y salió corriendo, no lo juzgo, habría hecho lo mismo. Lúa camina junto a Edee, Pol justo por delante de mí y Rombru viene acompañado de otro hombre incluso más alto que él. Edward se acerca a mí mientras entramos a la calle, los autos están abandonados, todo me recuerda a las fotografías de como quedaron las ciudades después de la migración por culpa del veneno. —Tú tienes experiencia con esas criaturas, ayudame a pasar junto a ella —me dice, y lo miro con los ojos bien abi

