Continúa narrando Mateo. Siento como que me han clavado un puñal en el corazón, empecé a gritar sacando toda la rabia que sentía por haberme imaginado tal acto. —Voy a matar a ese marica, lo voy a matar—me levanté de la cama y empiezo a caminar de un lado a otro. Sin darme cuenta del efecto que mis palabras producían en ella, salí de la habitación en busca de ese maldito, pero su voz ahogada en llanto me sigue hasta las escaleras y suplica que no me vaya, que no valía la pena ensuciarse las manos por una persona como él, pero no la escuché seguí bajando cada escalón hasta sentir un ruido extraño a mis espaldas y es cuando me doy cuenta de que Natalia se había desmayado y su cuerpo inconsciente fue rodando por cada escalón que estaba bajando. Todo en mi dejo de hacer su función, sentí c

