Después de que Sonia subió al coche, instruyó a Mario -Vamos - Mario pisó el acelerador y pasó al lado de Rafael peligrosamente, asustándolo tanto que gritó por dolor y rodó al lado del camino. Cuando el coche de Sonia se alejó, Rafael en el suelo estaba muy arrepentido. Si hubiera sabido que habría encontrado a esta maldita chica, no habría pedido a alguien que alejara el coche. ¡Mierda! Quizás el chofer encontrara que su señor había desaparecido durante demasiado tiempo y finalmente lo buscó aquí. Solo entonces vio a Rafael acostándose al lado del camino y gritó con sorpresa -¡Señor! ¿Qué te pasa? - Rafael señaló el coche que acababa de pasar y gritó -¡Ese coche! ¡Ve a investigarlo por mí! ¡Esa maldita chica está en el coche! - -¡Sí! - Justo cuando el chofer estaba a punto de irse,

